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Gona presenta su recuperación de Azcona en «Los muertos no se tocan, nene»

El humor negro, la actuación coral de los personajes y la casi unidad de tiempo y espacio proporcionan las bases de una comedia estrafalaria y de ágil desarrollo

Miércoles 23 de Noviembre de 2011
Gona presenta su recuperación de Azcona en «Los muertos no se tocan, nene»
Un momento del rodaje en Argame (Morcín) de «Los muertos no se tocan, nene». / Miki López
Gijón, J. MORÁN

El productor asturiano Juan Gona recupera al más célebre guionista del cine español, Rafael Azcona (1926-2008), en su película «Los muertos no se tocan, nene» -dirigida por José Luis García Sánchez-, que ayer se presentó ante la prensa en el Festival Internacional de Cine de Gijón y que hoy se proyecta en un encuentro con el público en los Cines Centro, a las 20.00 horas. El estreno del película en Asturias, patrocinado por LA NUEVA ESPAÑA -que distribuye invitaciones a tal efecto-, se producirá en los próximos días, a partir del 25 de este mes.

El marchamo asturiano de la película es variado y no sólo se debe a su productor, sino a que ha sido rodada en los estudios que Gona ha levantado en el polígono industrial de Argame (Morcín). Además, uno de su actores principales es el sólido Carlos Álvarez-Nóvoa, nacido en La Felguera en 1940. La actriz gijonesa Blanca Romero también participa en el elenco con un papel destacado, al igual que el dramaturgo y actor Maxi Rodríguez, con un pequeño papel de empleado de pompas fúnebres. La acción de la película se localiza en 1959, en Logroño, ciudad natal de Azcona, narrador implícito a través del adolescente Fabianito. La trama arranca cuando su bisabuelo, don Fabián Bígaro, apura en cama su últimas horas. Llega el doctor Salamoya, especialista en decesos, y sentencia que al moribundo le quedan dos minutos: los cronometra y así se cumple rigurosamente.

El humor negro de cuño genuinamente azconiano, con sus referencias a la religión, a los toros o al pasado rojo y azul de los personajes, más la actuación coral del reparto y la casi unidad de tiempo y espacio proporcionan las bases de una comedia estrafalaria y de ágil desarrollo, en la estela del dúo Berlanga-Azcona.

Los autores del guion son el propio director, García Sánchez, y el escritor y cineasta David Trueba, personas muy próximas al autor logroñés, que había iniciado antes de su fallecimientos el texto de la película junto a Bernardo Sánchez, que también figura como guionista.

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