Regalos a domicilio
Un Oviedo sin juego ni seguridad defensiva remonta con fe dos goles en Vigo tras una primera parte en la que mostró su peor cara
Acostumbrado a remontadas agónicas en los últimos años, el Oviedo ha adquirido este año un vicio muy peligroso. Por norma, deja al rival de turno un par de goles de distancia. El «modus operandi» suele ser el mismo: despistes y fallos de concentración de los que cuestan muy caros. El arranque de orgullo final que a punto estuvo de valer tres puntos no debe ocultar un partido pésimo de los de Pacheta que con el empate final suman un punto de nueve posibles. Pobre saldo para un equipo al que se le exige merodear por los puestos calientes. En Vigo, el Oviedo comenzó a actuar como educado visitante a los dos minutos. Jota, talentoso media punta, condujo el balón sin oposición real de la zaga azul. Ni Falcón ni Owona supieron interrumpir la incorporación del vigués que agradeció el detalle con un zurdazo a la red. No habían pasado tres minutos y el Oviedo tenía que remar contracorriente. Otra vez.
La espectacular chilena con la que Martins intentó reducir distancias tres minutos después hacía presagiar un partido trepidante. Nada de eso. La primera mitad se convirtió en un sinsentido de balones largos buscando un error en la zaga local. Fue el momento entonces de echar la vista al banquillo buscando explicaciones. Allí, al lado de Pacheta, esperaban su oportunidad sentados tres jugadores básicos en el juego azul. El técnico azul decidió repetir el equipo que triunfó en Lugo. El guiño al once copero sonó a castigo para el juego del equipo. Hoy por hoy, Aitor Sanz, Manu Busto y Óscar Martínez son insustituibles.
Con los tres en el banquillo el fútbol azul fue muy previsible. Previsible y aburrido. El fútbol directo propuesta sólo encontró el sentido necesario en alguna acción aislada de Jandrín, el más entonado en la primera mitad, pero sus servicios no encontraron rematador. Pudo igualar Falcón en un disparo desde la frontal tras una dejada del extremo pero el balón se fue pegado al palo. El remate de Moré con un nuevo pase de Jandrín se encontró minutos después la obstrucción de un defensa.
El Celta B, equipo justito que sufrirá horrores por mantener la categoría, sólo propuso algo a la contra. Aún así le valió para dar algún susto. Un inconmensurable Álvaro evitó el segundo al borde del descanso tras una pérdida absurda de Falcón.
Noticias relacionadas
Los azules lograron el empate en una acción de fortuna
Pacheta: «He sacado a los once que mejor estaban»
Envía tu comentario:
Publicidad
Clasificación
| Puesto | Equipo | Ptos |
|---|---|---|
| 1 | Tenerife | 73 |
| 2 | Leganés | 70 |
| 3 | Real Oviedo | 66 |
| 4 | Caudal | 60 |
| 5 | Real Madrid C | 57 |
| 6 | Fuenlabrada | 56 |
| 7 | At. Madrid B | 54 |
| 8 | Salamanca | 53 |
| 9 | Coruxo | 52 |
| 10 | Getafe B | 48 |
| 11 | Marino de Luanco | 47 |
| 12 | Ourense | 47 |
| 13 | Sporting de Gijón B | 47 |
| 14 | Real Avilés | 46 |
| 15 | Guijuelo | 45 |
| 16 | Zamora | 43 |
| 17 | San Sebastián de los Reyes | 43 |
| 18 | RSD Alcalá | 41 |
| 19 | Rayo Vallecano B | 36 |
| 20 | CD Marino | 35 |
