A verdaderas trampas en el terreno para caza de animales dañi nos se refieren L’Armá (Llg), Armá (Ll), y con el diminutivo en -ELLAM, L’Armadiella (Ca). Se explican desde la palabra asturiana armada ‘trampa para animales’, originada en el adjetivo participial del verbo latino armare ‘armar’, ARMATAM ‘armada’ (EM). De la misma familia es armadía o armadicha ‘trampa, cepo’ que suponen también un diminutivo del tipo *ARMA T¯I CULAM. Por el contrario, topónimos como Armatía (Uv) se justifican desde el cultismo ermita seguido del diminutivo asturiano -iya –> ía; se trata, sin duda, de una *ermitiya –> *armatiya –> armatía.
Nuestros topónimos del tipo armada no son aislados sino que se suman a otros similares extendidos por territorio gallego (132 p. 68). Un diminutivo masculino de ARMUM ‘parte superior del brazo’, ‘espalda’ (EM) pero que pudo haber tenido un uso de *‘lugar con una trampa’, ‘lugar armado’, podríamos encontrarlo en Armiello (Mi).
Un término emparentado podría ser armillatus ‘con brazalete’ (EM) de cuyo femenino ARMILLATAM *‘armada’ pudo derivarse el nombre del pueblo leonés, de la antigua diócesis asturiana, de Armellada (de Órbigo) aunque también podría entenderse como una *VILLA ARMILLATA pues ARMILLATUS es antropónimo dado por Kajanto.
Entre los términos relacionados con la caza del lobo encontramos los topónimos del tipo Caleyu (cap. 12). En cambio hasta el momento no he constatado la pervivencia en la toponimia mayor de lugares justificados desde el apelativo chorcu o xuercu que se define bien como ‘pozo’, bien como ‘empalizada para cazar lobos’. Se ha pretendido ver su origen etimológico en el lat. SULCUM ‘surco’ (DCECH s.v. charco) aunque no parece plenamente aceptable. Ciertamente se constata El Monte los Chorcos (Lln) con una poza de agua (EPA) en el que no me resulta lo más atractivo, si bien no sería imposible, identificar el apelativo charcu con metafonía y posterior generalización del plural.
