Prensa Ibérica celebra su 40.º aniversario, aunque en Asturias tiene presencia desde que el 1 de abril de 1984 adquirió, en pública subasta, LA NUEVA ESPAÑA como periódico perteneciente a la antigua prensa del Movimiento. Desde Prensa Canaria, en 1978, ha conseguido convertirse en uno de los grupos multimedia más importantes de nuestro país.

En esta nueva trayectoria de Prensa Ibérica, y durante el mismo periodo de tiempo, he tenido la oportunidad y el honor de participar intensamente en el desarrollo democrático de Asturias y de España desempeñando distintas responsabilidades de Gobierno y otras de ámbito parlamentario. Es obvio que esos años no se pueden resumir en unas líneas, pero sí reflejar las impresiones que quedan como una huella contrastable del resultado del trabajo realizado.

La mayor parte de ese periodo ha transcurrido en una Asturias que ha tenido que abordar profundas transformaciones, tanto en sus instituciones democráticas como en la transición desde el modelo productivo heredado de la etapa autárquica. Para ello se han tenido que restañar las heridas medioambientales producidas por el tipo de industrialización llevado a cabo en el siglo XX, mejorar e impulsar nuevas infraestructuras de comunicación y fortalecer los servicios públicos culturales, educativos, sanitarios y sociales, con la construcción de extensas y cualificadas redes en todo el territorio. La modernización de las ciudades, pueblos y villas de nuestros 78 concejos, favorecida por la singular existencia de potentes consorcios públicos, es otra resultante positiva de este periodo democrático que ha impulsado la cohesión territorial y la solidaridad entre concejos.

Ha conseguido convertirse en uno de los grupos multimedia más importantes del país

Esta Asturias moderna, en la que aún quedan muchas cosas por hacer, como afrontar el reto demográfico, tiene también entre sus activos a los medios de comunicación, entre los que se encuentra en lugar destacado LA NUEVA ESPAÑA, que, en el ejercicio responsable de la libertad de expresión como derecho constitucional, ha contribuido desde sus páginas a la consecución de ese patrimonio colectivo, sintiéndose parte integrante de esa España plural y diversa que hemos construido entre todos en estos 40 años de fructífera democracia.

Enhorabuena y ¡Feliz aniversario!