A gradezco la oportunidad que me brinda el diario LA NUEVA ESPAÑA de sumarme a las páginas conmemorativas por el 40.º aniversario del compromiso de Prensa Ibérica integrado en el Grupo Moll, con la libertad de expresión, uno de los derechos fundamentales de nuestro ordenamiento jurídico.

Este grupo empresarial ha sido testigo excepcional de cómo España se ha ido moldeando hasta convertirse en lo que es hoy, un país moderno, vanguardista en muchos aspectos y con una sociedad viva y participativa.

Desde mi perspectiva como lector diario, a través de los distintos periódicos que forman parte del grupo, en el caso de nuestro Principado con LA NUEVA ESPAÑA, los ciudadanos estamos informados puntualmente de todo lo que sucede a nuestro alrededor y hemos sido partícipes de cómo el grupo editorial se ha tenido que ir adaptando, en cuanto a diseño y oferta, a lo que la sociedad ha ido demandando en cada momento, sobre todo con el amplio abanico que supuso abrirse al mundo digital.

La justicia, como servicio público esencial, necesita a la prensa para acercarse a la ciudadanía

Por supuesto, como presidente del Tribunal Superior de Justicia desde hace casi quince años, mi relación con los medios de comunicación ha sido constante. Tengo claro que la justicia, como servicio público esencial, necesita sin duda de la prensa para ser un poder más cercano a los intereses de la ciudadanía y, en este sentido, dado que la relación entre los medios de comunicación y los poderes públicos no siempre es fluida, agradezco la facilidad que he encontrado siempre en LA NUEVA ESPAÑA para poder tener acceso a la opinión pública de una manera práctica, positiva y directa.

Me sumo a las felicitaciones por una excelente trayectoria en la labor informativa y espero que, contando como hasta ahora con nuestra colaboración permanente, mantenga esa línea de rigor y compromiso con nuestra sociedad.

“Matar la libertad de expresión es insultar los derechos humanos, reprimir la naturaleza humana y suprimir la verdad”. Liu Xiaobo. Premio Nobel de la Paz.