Solemos pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pero, en realidad, sabemos que no es así. Si echamos la vista atrás, 40 años atrás, nos encontramos una sociedad que vislumbra un nuevo horizonte tras sufrir unas de las décadas más negras de nuestra historia. En plena Transición, construyendo una democracia que daría un paso fundamental con la aprobación de la Constitución en diciembre, 1978 es, sin duda, un año para la historia. Han pasado 40 años y hemos cambiado. A mejor, por supuesto. No voy a extenderme pero sólo hace falta mirar la red de servicios públicos, los derechos, las libertades que tenemos hoy y que entonces aún estaban naciendo. Derechos, libertades y servicios que, eso sí, tenemos que seguir defendiendo siempre, luchando por mejorarlos, por ampliarlos.

Aún seguimos buscando una diversificación económica que permita recuperar el empleo perdido

Pero hoy quiero mirar a las Cuencas, a Mieres. Hace 40 años el carbón aportaba riqueza, empleo y población a estos territorios, a Asturias y a todo el país. No está de más recordarlo en estos tiempos en los que parece que el sector sea una rémora. No lo es y creo firmemente que tiene que jugar un papel importante como reserva estratégica pero, sin duda, si hablamos de cambios, éste ha sido el que más nos ha marcado. Aún seguimos buscando una diversificación económica que permita recuperar el empleo perdido y que nuestros y nuestras jóvenes puedan tener un presente y un futuro aquí. Ése es nuestro principal reto. Pero no el único. Aprovechar nuestros recursos, dar contenido a infraestructuras como el Campus -que tiene que ser centro de conocimiento, investigación y formación- y mejorar la calidad de vida de nuestra ciudadanía, sobre todo de nuestras personas mayores, son otras de las cuestiones que tenemos encima de la mesa.

Soy optimista y creo de verdad que cualquier tiempo pasado no fue mejor. Éste es el que vivimos y por el que tenemos que trabajar. Cada cual en su papel. El vuestro, el de Prensa Ibérica y LA NUEVA ESPAÑA, es el de contar lo que ocurre. Ojalá vengan buenas noticias. Felicidades por estos 40 años.