En los tres años que he tenido el honor de ostentar la responsabilidad de alcalde del municipio he tenido la oportunidad de conocer en profundidad las potencialidades y las carencias de este concejo y en consecuencia los retos que colectivamente debemos asumir. A mi entender y de manera prioritaria necesitamos dar respuesta a la pérdida continua e imparable de población, apenas superamos los 40.000 habitantes y descendemos a razón de 500 habitantes por año. Para ello es evidente que necesitamos crear empleo, generar actividad económica, pero también mejorar la calidad de vida en nuestro municipio: si somos capaces de ofertar buenos servicios, vivienda barata y un transporte público moderno, las familias no se irán del concejo y tendremos la oportunidad, por qué no, de conseguir ser un municipio atractivo para nuevas familias.

Para el primer reto, generar actividad económica y empleo, disponemos de miles y miles de metros cuadrados, hoy ocupados por antiguas instalaciones industriales sin uso, en ruinas y algunas con problemas de contaminación del suelo, pero ubicadas en el centro urbano desde un extremo a otro del municipio, desde Barros a Ciañu. Debemos asimismo aprovechar la oportunidad que nos puede brindar la apertura del Centro Neurológico de Barros y, por supuesto, desarrollar el turismo industrial.

Para el segundo, mejorar la calidad de vida, tener vivienda barata, buenos servicios, necesitamos resolver un problema, que puede ser una oportunidad, provocado precisamente por la disminución de población: el abandono de fincas e inmuebles. Si hace años en Langreo había 70.000 habitantes y hoy viven 40.000 es evidente que hay múltiples edificios y viviendas abandonados en la zona rural y también en la urbana. Con fondos y ayudas para el derribo, en unos casos, y la rehabilitación, en otros, no sólo se mejoraría el entorno urbano sino que se podría poner en el mercado una vivienda barata, con posibilidades de venta así como en alquiler.

Necesitamos dar respuesta a la pérdida continua e imparable de población

Por último, quiero transmitir mis felicitaciones a Prensa Ibérica por su aniversario y desearle toda clase de éxitos en sus nuevos proyectos.