En los últimos 40 años, España y Asturias han protagonizado una historia de éxito indudable, con la consolidación de una democracia sólida y un progreso económico y social del que hay que sentirse muy orgullosos, y que hay que reivindicar con determinación, más aun en los tiempos que corren, muy dados a la frivolidad política y a poner en cuestión los logros pasados conseguidos entre todos.

Y hace precisamente 40 años, en plena transición política, nacía Prensa Ibérica, grupo al que pertenece LA NUEVA ESPAÑA y que, en el ámbito periodístico, representa también otro recorrido de éxito, que el número de lectores y su influencia social no hacen más que confirmar.

Sin duda, la historia y la vida cotidiana de Asturias no se podrían entender sin el papel que juegan sus medios de comunicación, un vehículo imprescindible de la democracia para informar y formar a la opinión pública, ahora inmersa en un proceso de cambio permanente y vertiginoso. Durante todo este tiempo, el periódico LA NUEVA ESPAÑA ha atendido con el mismo cuidado tanto la noticia internacional de alcance más global como cualquier hecho reseñable de nuestra región, ocurrido en el corazón del Principado o en sus lugares más recónditos, cumpliendo de esta manera con la misión que tienen los medios de comunicación de reflejar e interpretar la realidad, cada vez más compleja y más difícil.

Celebramos el aniversario que festeja Prensa Ibérica con la confianza en una Asturias más próspera y mejor

Celebramos el aniversario que en estas fechas festeja el grupo Prensa Ibérica con la confianza en una Asturias más próspera y mejor, objetivo para el que, desde luego, el Partido Popular no escatimará ni trabajo ni esfuerzo, anteponiendo siempre el interés general de los asturianos y de nuestra tierra por encima de cualquier otra consideración. Y deseamos, por supuesto, que el periódico LA NUEVA ESPAÑA siga reseñando lo que acontece en la región con veracidad y acierto.