68 Asturias necesita estrategia, estrategia y estrategia

Debemos suplir nuestras carencias de localización y tamaño identificando y apostando por aquellas cosas en las que podemos ser fuertes y destacar

Fernando Rubiera Morollón
Profesor de economía aplicada en la Universidad de Oviedo, investigador del laboratorio de análisis económico regional-regiolab

Localización y tamaño poblacional determinan el desarrollo y especialización de los territorios.

Para neutralizar una localización desfavorable Asturias necesita impulsar una estrategia basada en su realidad, vertebradora en el espacio y consistente en el tiempo.

Harold Samuel fue uno de los grandes "gurús" del negocio inmobiliario. Nacido al principio del siglo pasado, se hizo millonario en los años 40 gracias a su extraordinaria habilidad en la compraventa de terrenos y edificios. Pero pasó a la posteridad por su respuesta en una entrevista. El periodista le preguntó cuáles eran los tres principales factores que determinan el valor de un terreno, a lo que Harold Samuel contestó que eran tres: primero, su localización, segundo, su localización y, tercero, su localización. Con esta respuesta recalcaba la importancia de la localización en el valor del suelo por encima de todo. Desde entonces se acuñó la famosa frase, máxima entre los agentes inmobiliarios, "la localización lo es todo".

Si ascendemos a la dimensión regional, la contundente afirmación de Harold Samuel no sería completamente cierta, aunque una buena localización también es uno de los principales factores del éxito de las regiones. Toda la evidencia empírica concluye que el crecimiento económico regional, su especialización productiva, su dinámica demográfica e, incluso, su creatividad y capacidad de innovación están condicionadas por dos elementos: el tamaño en términos de población de la principal ciudad de esa región y su localización con respecto a las principales ciudades del país/continente.

Esto no son muy buenas noticias para Asturias. Nuestra región está en la periferia de España que, a su vez, está en la periferia de Europa. Es decir, no estamos bien localizados. Además, ninguna de nuestras ciudades supera el medio millón de habitantes, que es el umbral mínimo que se necesita para que se desaten las dinámicas positivas de la aglomeración. ¿Está entonces Asturias condenada a enfrentar por siempre los problemas que hemos tenido durante las cuatro últimas décadas?

Afortunadamente hay esperanza. Si miramos las experiencias a lo largo de Europa veremos que hay regiones que han logrado escapar del destino que determinaba su localización. ¿Cómo? Podemos responder al estilo de Harold Samuel: gracias a, en primer lugar, estrategia, en segundo lugar, estrategia y, en tercer lugar, estrategia.

Primero, estrategia para conocer muy bien la realidad económica y social de cada lugar. Es decir, los elementos en los que podemos ser fuertes y aquellos por los que no deberíamos apostar. Tener muy claro en qué podemos destacar y por qué. La primera parte de una buena estrategia es un buen diagnóstico.

Segundo, estrategia para que la apuesta que se haga sea consistente en el tiempo. No se pueden dar cambios de rumbo radicales. Cuando se diseña y pone en marcha una estrategia hay que hacerlo durante décadas. Es necesario dejar abierta la posibilidad de hacer ajustes que nos permitan reaccionar a los cambios que constantemente ocurren, pero siguiendo con persistencia tenaz y continuada en una dirección clara.

Tercero, estrategia capaz de vertebrar a toda la región, de incorporar las particularidades locales pero manteniendo una visión de conjunto que integre todo el territorio.

Mi sensación es que en Asturias se hacen muchas cosas. Hay agentes de desarrollo local que destacan nacionalmente. Hay proyectos financiados con fondos estructurales que destacan internacionalmente. Pero también creo que falta una idea vertebradora que dé sentido al conjunto y asigne con más eficacia los recursos públicos que nos llegan de Europa y el resto de España que, además, serán cada vez mas escasos. Durante meses he defendido que el desarrollo del área metropolitana central de Asturias puede ser esa idea vertebradora. Una estrategia inclusiva y general y con clara expresión espacial que puede servir para impulsar el crecimiento de la región. Hace falta sustituir la improvisación, la dispersión de proyectos y la inconsistencia de políticas por (1.º) estrategia, (2.º) estrategia y (3.º) estrategia.