23 Cambio, la esperanza para Asturias

Los periódicos independientes que se comprometan con los ciudadanos y con su derecho constitucional a recibir una información veraz saldrán fortalecidos de esta crisis: trasladar las verdades incontestables es la misión de un medio que quiera ser ejemplar

Cambio, la esperanza para Asturias
Cristina Coto
Presidenta de FORO

Cambio. Ésa es mi idea para Asturias, un deseo que expresé el 14 de marzo de 2015, cuando fui elegida presidenta de Foro, en la convicción profunda de que, para sobrevivir, Asturias tiene que cambiar para abandonar el furgón de cola del crecimiento y el empleo y el podio de la pérdida de población, frente a lo que, como única "receta", nos siguen exprimiendo a impuestos. Cambio para sustituir las políticas de siempre por apuestas de éxito contrastado. Memoria también, para rebelarse ante los grandes engaños, como aquel "Asturias está en condiciones de convertirse en la Alemania de España" -Javier Fernández, 2012- que hoy encuentra su traducción descarnada en los casi 250.000 asturianos en riesgo de pobreza o exclusión social.

El cambio nos implica a todos cuantos creamos en su fuerza regeneradora, también a los medios de comunicación, a LA NUEVA ESPAÑA, que conmemora su 80.º aniversario en una época de riesgos también para la prensa. Afortunadamente el papel no ha muerto, si bien renquea por una vía plagada de amenazas: los digitales, blogs o redes sociales son más baratos y no sólo los jóvenes se familiarizan con ellos cada día. En todo caso el peor enemigo para cualquier medio es que el lector adquiera la costumbre de buscar fuera de las cabeceras clásicas otras versiones, me refiero a la verdad con mayúsculas, porque acaso tenga la sensación de que los medios tradicionales no se la cuentan; en primer lugar, porque a nadie se le escapa que hoy por hoy dependen, en buena medida, de recursos públicos procedentes de las distintas administraciones, partidos políticos en definitiva, que tratarán de que el medio "medie" a su favor, ladeando la verdad si es preciso.

Como presidenta de un partido, Foro, que ha sido objeto de campañas mediáticas feroces justamente porque quiso traer en 2011 el cambio a Asturias, con Francisco Álvarez-Cascos, aspiración que mantenemos inalterable, tengo la profunda convicción de que sobrevivirán e incluso saldrán fortalecidos aquellos medios que sean capaces de preservar su independencia y que se comprometan, antes que con el dinero, con los ciudadanos y con su derecho constitucional a recibir una información veraz. Es enorme la responsabilidad que la prensa tiene en la configuración del futuro de nuestra región, por eso expreso mi sí rotundo al derecho a la libertad de prensa, inseparable por supuesto del derecho de los ciudadanos a recibir una información veraz. El periodista libre pondrá la realidad ante los ojos de los lectores, contribuyendo a que éstos sean también libres, y por tanto, críticos, porque el mayor riesgo es el retorcimiento de los hechos para adecuarlos a los objetivos de un tercero o a los propios prejuicios ideológicos, porque ello ni hace libre a la prensa ni informa verazmente al ciudadano, derechos que nuestra Constitución consagró hace casi cuarenta años, con una altura de miras que hoy, en un tiempo en el que algunos siguen empeñados en vivir en el pasado, resulta aún más admirable. Trasladar las verdades incontestables es la misión de un medio que quiera ser ejemplar; a partir de ahí las visiones parciales de la realidad quedan para el denominado "artículo de opinión", del que el periodista grande hará una lección magistral y que el mediocre convertirá en vertedero desquiciante de sus propias fobias.

El gran problema de la prensa española no puede ser la verdad, como hace poco le espetaba un periodista peruano a otro español; de hecho, y como toda generalización, ésta también es perversa. La prensa, la buena, la hacen periodistas a los que, en estos tiempos tan dados a la demagogia en los que un rumor, una anécdota o una salida de tono pueden abrir un periódico, les compete la gran responsabilidad de apartar el grano de la paja. Sólo el buen periodismo puede seleccionar, ordenar y proponer, y actuar de intérprete creíble de la realidad ante los ciudadanos. Porque no da lo mismo una noticia que otra, la prioridad de un periódico debe ser ofrecer al lector la verdad, la realidad, libre de ataduras opacas.

Termino como empezaba, no tiene lógica que seamos la región que menos crece, que menos empleo crea, pero la que más impuestos gira, y para que esto cambie es necesario cambiar el modelo presupuestario del PSOE. En Foro fuimos los primeros en rechazar el mantra de que si hay Presupuestos se acaban todos los males porque nuestra historia reciente nos demuestra lo contrario. En Asturias, salvo Foro, todos los partidos han apoyado presupuestos socialistas y los resultados están a la vista, ya los he citado en dos ocasiones.

El cambio, eso sí, requiere valentía, la que nos compete a todos por el bien de Asturias.