44 El futuro de Asturias: apostar por nuestros jóvenes

La región debe invertir en las nuevas generaciones, de forma que el capital humano formado en nuestra tierra sea un hecho diferencial

Pablo Junceda Moreno
Director General de Sabadell Herrero

Decía Albert Camus que "un país vale lo que vale su prensa". Asturias cuenta con una tradición periodística y unos altos índices de lectura de diarios de primer nivel. Al cumplir sus primeros 80 años, LA NUEVA ESPAÑA es un ejemplo fértil de lo que acabo de decir, no sólo por informar con rigor de todo lo que ha ocurrido durante estas ocho décadas, sino también por apoyar siempre aquellos proyectos que permiten que nuestra tierra avance y se desarrolle.

¿Un proyecto, una idea para Asturias? Me van a permitir que opte por un concepto: los jóvenes. Dicen los expertos que nuestra juventud es la mejor preparada de la historia. No lo dudo, pero para que esa formación cuaje en personas que estén dispuestas a ponerla al servicio de nuevos proyectos y del futuro del Principado tenemos que ser capaces de aportarles algo más. Piedra angular de ese destino la tiene, por ejemplo, la Universidad, que ha de ser el germen de una nueva clase empresarial perfectamente formada y ética y socialmente responsable.

Decía que tenemos que ser capaces de aportarles algo más. ¿De dónde partimos? Hay que tener en cuenta que nuestros jóvenes asturianos están perfectamente adaptados a las nuevas tecnologías y que tienen una capacidad de relacionarse con el exterior como nunca hemos tenido. Cuentan entonces con las herramientas, pero necesitan que les alentemos y convenzamos de que tienen en su mano la capacidad de mejorar las cosas, de generar riqueza y, con ello, conseguir mayor bienestar para los asturianos. Así, sus ideas, sus aspiraciones para emprender, no serán utopías, sino realidades con posibilidades de salir adelante.

La mejor idea que se puede tener en la Asturias de hoy es invertir en los jóvenes de forma que el capital humano sea un hecho diferencial positivo. Pero no vayamos a caer en el error que destacaba Goethe de que "se tiende a poner palabras allí donde faltan ideas". Resulta imprescindible facilitar a los jóvenes, de forma clara, concreta y real los canales necesarios para que puedan desarrollar sus potencialidades en el mundo de la empresa, ayudándoles a poner en marcha sus propios proyectos que les lleven a desarrollarse plenamente como personas y como profesionales. Esto será posible si los jóvenes se incorporan a la sociedad con una formación sólida en valores, que les haga entender la trascendencia del trabajo en equipo y la importancia de la moral, la honradez y el respeto. Ahí juegan un papel esencial los profesores y nuestra Universidad, que deben ganar la batalla del talento y conseguir dotarse de recursos para hallar la excelencia.

Las inversiones en tangibles, en infraestructuras, son imprescindibles, pero tanto como invertir en la formación de nuestros jóvenes y en que ese talento pueda tener salida, una salida a muchos problemas que hoy nos atenazan. Todavía hoy recuerdo al ejemplar empresario Pepe Cosmen -un ejemplo de buen empresario y mejor persona- cuando en su discurso de recepción como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oviedo nos hablaba del "billete de la media burra", aquel en el que "los viajeros de tarifa reducida tenían que descender al camino y ayudar a cochero y carruaje a superar los escollos del camino, aportando su propia fuerza, capacidad y pericia". Ojalá todos los que hoy tenemos alguna responsabilidad en nuestra querida Asturias seamos portadores de este billete para "arrimar el hombro" todos a una por y para nuestros jóvenes, por y para los que son el futuro de nuestra región. Yo ya he sacado el billete.