08 El "Stephen Hawking", una oportunidad para Langreo y para Asturias

Un centro de referencia para la integración en la vida familiar y laboral de personas con graves discapacidades neurológicas y para las investigaciones sobre estas dolencias

Jesús Sánchez Antuña
Alcalde de Langreo

Hace unos días tuve la oportunidad de acompañar a dos catedráticos, ya retirados de su trabajo, pero muy activos en la participación social, en una visita al Centro para Personas con Graves Discapacidades Neurológicas de Barros, que ha sido bautizado con el nombre del británico físico teórico, cosmólogo pero, sobre todo, divulgador científico Stephen Hawking. En ella, comprobé el efecto que el centro provoca en quien lo visita por primera vez. Ambos me expresaron su asombro, su sorpresa por la grandiosidad de la obra, por la gran amplitud que no se vislumbra desde el exterior, y los tres compartimos la idea de la oportunidad que representa no sólo para Langreo, sino para Asturias y probablemente para la zona norte del país.

Durante la visita tuvimos la oportunidad de recordar las vicisitudes por las que pasó el equipamiento desde su adjudicación y, lamentos aparte, coincidimos en la necesidad de mirar hacia adelante pero siendo conscientes de que va a ser muy complicado convencer a los ciudadanos de la importancia del proyecto para el municipio y para Asturias.

Estamos ante un equipamiento fruto de importantes movilizaciones de los vecinos y vecinas de Langreo y de la comarca, que se adjudicó allá por 2008 a una UTE formada por Construcciones Valmasedo y Rehabitec Lleida en más de ocho millones de euros, y que a día de hoy supera sobradamente la docena de millones, después de ampliaciones, dos modificaciones, paralizaciones y encomiendas de gestión a la empresa pública Tragsa. El centro tiene una capacidad de asistencia para 90 usuarios, dará trabajo a 150 personas y nació con un objetivo investigador sobre las enfermedades neurológicas.

En estos momentos en los que existen carencias evidentes en proyectos de I+D+i, el centro puede ser una oportunidad para iniciativas de investigación ligadas a la Universidad y puede convertir a Langreo y a Asturias en una referencia no sólo en la atención, recuperación e integración de los enfermos en la vida familiar y laboral, sino también en el desarrollo de métodos y técnicas para aminorar los efectos de estas enfermedades.

Sólo nos queda esperar que la colaboración entre administraciones dé el fruto que todos ansiamos y que el centro se convierta en un motor económico e investigador para Langreo y para Asturias, y que los deseos que uno de los catedráticos que me acompañaron en la visita, don José Luis Mediavilla Ruiz, miembro de la Real Academia de Medicina de Asturias y especialista en Neurología y Psiquiatría, me manifestó ("El centro puede llegar a ser una referencia nacional. Puesto en funcionamiento, en estrecha colaboración con la Universidad, el SESPA e incluso con los cursos del MIR, se impartirían cursos y másteres, y se facilitarían créditos académicos y asistenciales. Eso haría que Langreo fuera lugar de encuentro de juventud y residencia") se hagan realidad. Para conseguirlo trabajaremos.