49 Energías nuevas, limpias y asturianas

El desarrollo de fuentes renovables permite sacar provecho de los recursos autóctonos y contribuye a mejorar el entorno medioambiental

María Teresa Mallada de Castro
Presidenta del Grupo Hunosa

En un marco social y económico como el que presenta el Principado, con algunos indicadores sumidos en pésimos registros, cualquier propuesta de cambio o de actividad futura que se plantee debe venir cargada de una alta dosis de realismo y posibilidades de ser llevada a la práctica.

Son precisamente estos ingredientes, realismo y posibilidad, los que me llevan a defender el desarrollo industrial de nuevas fuentes energéticas como la geotermia, la biomasa y el biogás como opción a observar dentro de un futuro económico diversificado, sin grandes sectores capitalizando el protagonismo, en nuestra región.

Un cambio energético con geotermia, biomasa y biogás permitiría sacar provecho de recursos propios, autóctonos y, muy importante también, almacenables o, lo que es lo mismo, con posibilidades de adecuar parte de su consumo a las necesidades de la demanda. Son iniciativas que destacan por reducir la tradicional dependencia energética regional de la importación y por potenciar el abastecimiento local y el consumo eficiente y responsable.

Otro aspecto clave, sobre todo en una región como Asturias, que pretende cimentar en el turismo parte de sus futuros ingresos, lo representa el hecho de estar ante energías cuyo uso conlleva una mejora palpable del entorno medioambiental, y no sólo por la reducción de emisiones sino también por la labor preventiva respecto a incendios que conlleva el desarrollo de la biomasa o por la solución ecológica que aporta el biogás al problema de la eliminación de los purines ganaderos y los residuos de la industria alimentaria.

Además, el desarrollo eficiente de la geotermia, la biomasa y el biogás introduce un cambio de imagen que transmite modernidad tecnológica por parte de nuestra industria y modernidad mental por parte de nuestra sociedad, algo que tanto necesita nuestra región para no seguir amarrada a clichés atávicos.

Asturias precisa un escenario diversificado en el que siga pesando la industria pero también los servicios, la construcción y el sector primario, y siempre desde una óptica de calidad que nos permita sacar rendimiento de nuestros recursos naturales y de nuestro contrastado y reconocido capital humano. En esta línea transversal encajan perfectamente estas nuevas fuentes de energía, un aspecto que también debería ser valorado como oportunidad por el sector transformador.

En biomasa, por ejemplo, Hunosa acaba de recibir el visto bueno del Principado para poner en marcha cinco planes de aprovechamiento forestal que nos permiten empezar a extraer madera de nuestros bosques. Además, los trabajos para crear un centro logístico en Lieres, Siero, ya han sido adjudicados y estamos entrando con decisión en el mercado de las calderas de astillas y pellets.

Igualmente, podemos decir que la nueva línea de negocio de biogás es ya una realidad que camina con paso firme y hechos constatables. Hunosa ha desarrollado en el macelo de Gijón la primera instalación industrial de biogás, una tecnología pionera en Asturias que está arrojando unos resultados muy positivos y trabaja ya, en Gozón, en la puesta en marcha de otro equipamiento similar en la ganadería de La Bardasquera. El proceso permite un ahorro energético para las industrias generando una energía renovable, en este caso térmica y eléctrica, a partir de sus residuos orgánicos. Esta tecnología ofrece, también, una solución al problema medioambiental de la eliminación de los residuos agroalimentarios y conlleva una reducción de los costes de gestión convirtiendo el sobrante en un fertilizante natural o compost.

En cuanto a la energía geotérmica, Hunosa cuenta ya con experiencia contrastada en el aprovechamiento energético del agua que mana en sus minas. Así, nuestra empresa puede presumir de ser un referente nacional en este campo con sus proyectos ligados al Pozo Barredo de Mieres -la climatización del Campus Universitario de Mieres, del Hospital Álvarez Buylla de Mieres y de la sede de la Federación Asturiana de la Energía- que, a día de hoy, constituyen los de mayor envergadura de este tipo desarrollados en España.

El avance comercial de estas fuentes energéticas complementa la actividad principal de nuestra empresa, sensibiliza a la sociedad con las ventajas globales de estas energías y transmite una imagen de cambio que constituye una oportunidad para el territorio al convertir, si se plantea adecuadamente y con valentía, un modelo de minería tradicional en otro de eficiencia energética, respeto al medio ambiente y a la calidad de vida.