30 Información y educación sexual como servicio público garantizado

Un plan didáctico en todos los centros educativos permitiría atender a todas las sexualidades para impulsar una sociedad diversa que establezca relaciones de convivencia sanas y felices

Soraya Calvo
Doctora en equidad e innovación en educación y sexóloga. Profesora asociada en el departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo

La atención socioeducativa a las sexualidades en Asturias es insuficiente y no responde a las indicaciones de la OMS y la Unesco. Sus consecuencias, una tendencia estable en agresiones por violencia machista y sexista, y un repunte en los casos de infecciones de transmisión genital. La falta de inversión en educación sexual también se traduce en un aumento del gasto futuro en servicios sociales y de salud.

La Unesco considera prioritaria la educación sexual, entendiendo que el acceso a información y orientación en esta materia es un derecho humano irrenunciable en favor del cual agentes sociales, políticos y educativos deben desplegar esfuerzos. En esta línea, un grupo de expertos/as desarrollaron en 2011 el documento "Educación para la sexualidad con bases científicas" con el fin de proponer estrategias concretas para lograr el ejercicio pleno de los derechos sexuales. Este material fue promovido por referentes nacionales e internacionales como las universidades de Salamanca, Vigo, Alberta (Canadá) y Minesota (EE UU), la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS) y la OMS. Existen más ejemplos de ideas surgidas en torno a esta necesidad: la Red de Consejos de la Juventud, la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología, la Federación Estatal de Planificación Familiar, colectivos LGTB, la marea verde, asociaciones y profesionales individuales han trabajado en esta misma línea.

Estas voces coinciden en dibujar una educación sexual pública y con base científica, no moral, que supera la genitalidad y trata la sexualidad humana de manera holística, diversa, despatologizada y en positivo. Como contenidos propuestos, destacar el énfasis en abordar emociones, comunicación afectiva, gestión y resolución de conflictos, autoestima y autoconcepto, respeto y toma de decisiones propias y conscientes. ¿Coito, masturbación y aborto? También, como una parte más de la sexualidad, pero nunca como el foco principal.

Para conseguir esta atención integral se requiere una perspectiva de salud pública y justicia social, con obligatoriedad por parte del Estado de incluir esta disciplina de manera formal en el currículo educativo, garantizando la inversión necesaria. Junto a los/as profesionales, la responsabilidad recae en medios de comunicación, instituciones y agentes comunitarios.

A pesar de que las bases son claras, la situación de la educación sexual es especialmente precaria. ¿Algunas consecuencias? Internet se posiciona como principal fuente de información sobre sexualidad, los casos de infecciones de transmisión genital se mantienen estables e incluso aumentan, y el machismo y los malos tratos en las relaciones interpersonales son una constante. También existe un repunte de agresiones por motivos relacionados con identidades y orientaciones sexuales.

La política estatal no es un buen apoyo. A falta de los cambios que nos esperan en el plano educativo, la LOMCE es un escenario oscuro. El tiempo formal destinado en el aula a la educación de los sexos es casi anecdótico debido a, entre otros motivos, la sustitución de Educación para la Ciudadanía por la asignatura de Educación Cívica y Constitucional, materia libre "de cuestiones controvertidas" según el exministro Wert. La sexualidad humana se relega al trato puntual, aséptico y descontextualizado en asignaturas como Biología y Geología.

Asturies fue pionera en el desarrollo de programas de educación sexual, pero muchas de esas propuestas han desaparecido debido a recortes económicos y/o a cuestiones ideológicas retrógradas y acientíficas. En la actualidad, proyectos como "Asexora" o el recién estrenado "SOI SEX" evidencian conciencia por parte de entidades como el CMPA o el Ayuntamiento de Xixón; pero esto no es suficiente. Urge, desde el Gobierno autonómico, una apuesta coordinada, pública y real, que configure un servicio estable independiente de signos políticos y morales. Este servicio debe comprender un plan didáctico en educación sexual incorporado en todos los centros educativos; puntos de información y orientación en colaboración con servicios comunitarios y entidades del tercer sector; y una red de colaboración que permita responder o derivar todas las situaciones que requieran un enfoque individualizado y multidisciplinar.

En resumen, atender a las sexualidades para trabajar en pro de una sociedad diversa que establezca relaciones sanas y felices en clave de convivencia. Educar y construir son las únicas respuestas válidas.