31 Notas sobre el futuro del Prerrománico Asturiano

El plan director, entregado hace diez años, encierra la idea más completa para los seis monumentos, pero ni siquiera ha llegado a discutirse

Antón Capitel
Arquitecto y profesor

La petición de LA NUEVA ESPAÑA para escribir unas notas (en mi propio nombre y en el de mi compañero y amigo Fernando Nanclares) acerca del Prerrománico Asturiano y de su futuro, en cuanto a valoración, conservación, gestión, etcétera, se responde breve y fácilmente: pidan a la Administración del Principado que saque del cajón en que esté abandonado el “Plan Director sobre los monumentos del Prerrománico asturiano” que dirigimos e hicimos mi compañero y yo, con un importante equipo, y que entregamos en ¡2006!, hace ya la friolera de 10 años, y aplíquenlo. Ahí está el mejor futuro posible que supimos idear para los seis monumentos que lo incluían, y que, por analogía y nuevo estudio, podría servir también para todos los demás. Si la Administración quiere seguir ignorando dicho estudio, se ha de ser consciente de que nunca se ha hecho, creo yo, nada tan completo. Pero algo que ni siquiera ha llegado a discutirse.

Valga como ejemplo nuestra propuesta de quitar la condición de autopista al último tramo de esta cuando llega a Oviedo desde la llamada “Y” y va a estrellarse violentamente contra la ciudad después de haber rozado a la iglesia de Santullano. Ya explicamos en su día cómo convenía tanto a la población como al monumento la conversión de este final de la autopista en un bulevar, en una calle propiamente urbana. Pero han pasado 10 años y nuestra idea ni siquiera se ha discutido con verdadera seriedad ni se ha estudiado más allá de nuestro simple esbozo.

Pondré otro ejemplo, importante, y para entrar mejor en materia concreta. La propuesta probablemente más valiosa del Plan director iba dirigida al objeto de nuestro estudio especialmente cualificado, el conjunto del Palacio del Naranco (o Santa María) y la iglesia de San Miguel de Lillo, los monumentos más visitados de Asturias.

Allí pensamos que debería crearse un lugar especial, al que llamamos entonces “Recinto Monumental del Naranco”, dotado de un Museo del Prerrománico Asturiano, de nueva creación (que habría que fundar y construir), capaz de alojar también un nuevo centro de visitantes verdaderamente eficaz, y también a la Fundación Prerrománico Asturiano, asimismo de nueva creación, que se dedicara a la conservación, valoración, estudio, gestión... tanto de este recinto tan principal como de todos los demás monumentos prerrománicos de Asturias.

En cuanto a este recinto concreto, estudiamos la mejora del arbolado y de las plantas, en general, eliminando especies no deseables y plantando otras, nobles y autóctonas, que mejoraran ambiental y visualmente el recinto. Estas cosas y otras muchas serían una parte de la conversión del recinto en un verdadero paisaje protegido, de composición más auténtica y cercana a lo que pudo ser el lugar original, dentro del parque periurbano del Naranco.

Se estudió la definición de un verdadero recinto perfectamente delimitado, que podría cerrarse a través de elementos “blandos” (plantas, portillas de madera…) y con un horario determinado. Dentro se propuso un estudiado itinerario de acercamiento a los dos monumentos, de recorrido en anillo y necesitado de algunos nuevos caminos, del arreglo y transformación de otros y de la supresión de la continuidad de la carretera de subida al monte, para la que resultaba necesario buscar una alternativa. También se pensó en que los recorridos internos pueden ser peatonales e, igualmente, en pequeños vehículos especiales y ecológicos.

Demolición o nuevo uso para la antigua casa rectoral; soterramiento de vías aéreas de energía eléctrica y telefonía; reconstrucción del “paraguas” del antiguo lavadero (del ilustre ingeniero Sánchez del Río) como hito de referencia para el acceso al recinto; ampliar el aparcamiento; construcción de un mirador... Tantas y tantas cosas.

Y otras tantas para Santullano, Foncalada, Santa Cristina de Lena y San Salvador de Valdediós. Como ejemplo aplicable a tantas otras.