77 "Saludable": la agrupación de sanidad, agroalimentación y turismo

Interrelacionar tres sectores con implantación y potencial de crecimiento en la región multiplicaría la posibilidad de generar conjuntamente conocimiento, líneas de investigación novedosas y oportunidades de negocio

Juan A. Vázquez
Catedrático de Economía Aplicada

Asturias tiene el ineludible desafío y la imperiosa necesidad de activar y priorizar políticas de dinamización económica y de competitividad, como base para el crecimiento, la creación de empleo y la sostenibilidad de las políticas distributivas y de bienestar.

Para ello son muchas las actuaciones que se podrían desplegar, pero cabría resaltar algunas como las siguientes: la necesidad de revisar y mejorar el sistema asturiano de I+D+i; de retener y atraer talento y sacar más partido a la Universidad; de fomentar las colaboraciones público-privadas; de conectar más a unos sectores con otros e impulsar el desarrollo de acciones coordinadas y transversales; de apostar por sectores emergentes con demanda de futuro e implantación y ventajas competitivas en la región.

Eso podría plasmarse en muy diversas iniciativas donde acciones de ese tipo pudiesen conjugarse. Pero para elegir una concreta, recupero una idea propuesta en su día por el consejo asesor de Asuntos Económicos de la Presidencia del Principado, la de una agrupación sectorial de Sanidad, Agroalimentación y Turismo (que cabría bautizar provisionalmente como "Saludable" al relacionar la salud con la alimentación y con la idea de un entorno amable y sostenible con indudable potencial de aprovechamiento turístico), que podría actuar como "polo" de cooperación, desarrollo, innovación e incluso de imagen de marca regional.

Cada vez más se necesita del enfoque conjunto de diversos campos de la ciencia, la tecnología y los negocios, y en ello se fundamenta la finalidad última de ese "polo" o "agrupación", que sería la de ampliar las perspectivas individuales de cada uno de esos sectores para configurar una especie de ecosistema capaz de impulsar relaciones más permeables entre sectores y empresas, y de generar conjuntamente conocimiento, capacidades de innovación y oportunidades de negocio. Y la elección de la sanidad, agroalimentación y turismo para ese tipo de acción multisectorial responde a razones bastante evidentes y podría tener efectos impulsores, como los que se resumen a continuación.

Por un lado, a las perspectivas de crecimiento del gasto sanitario, especialmente en tratamientos y cuidados de poblaciones envejecidas, como ocurre en Asturias, y que junto a los conocidos problemas del envejecimiento ofrece también la posibilidad de acceder a nuevas oportunidades de mercados emergentes asociados a los mayores en materias de salud, ocio o bienestar, entre otros. Asturias cuenta, además, con un buen nivel de investigación en el campo biosanitario, con un sistema sanitario público de calidad y con empresas con potencial en este ámbito, que podrían generar oportunidades de negocio y de desarrollo de tecnologías de carácter multidisciplinar.

Por otro lado, podría constituir un elemento de renovación y dinamización del sector agroalimentario asturiano, en el que Asturias cuenta con la presencia tanto de grandes empresas como de pymes, con una oferta solvente de I+D y con ciertas ventajas competitivas para la innovación alimentaria, especialmente en la elaboración de alimentos saludables y funcionales y en una oferta gastronómica de elevado nivel.

Finalmente, podría contribuir a elevar la demanda y el nivel competitivo de la industria turística, a mejorar la base tecnológica de sus empresas, a vincular la oferta turística regional con una imagen de territorio saludable y a potenciar los flujos turísticos asociados con servicios sanitarios de alta calidad, como ya ocurre en casos como en la especialidad de oftalmología.

Quizás una iniciativa como ésta sirviese a un tiempo para desatar efectos impulsores derivados de la coordinación entre ámbitos de ventaja comparativa regional, para estimular y renovar algunos aspectos del sistema de ciencia y tecnología de nuestra región, para generar innovaciones y talento, y para estimular el surgimiento de nuevo tejido industrial en sectores con indudable potencial de crecimiento.