Desde el latín COLLINAM ‘colina’ (EM) no pueden explicarse, dado el tratamiento que recibe la -LL- latina, los topóni mos asturianos del tipo La Colina (Go), Colinas d’Abaxu (Ti), Colinas d’Arriba (Ti), Las Culinas (Cn, Vd), Colines (Ca), y acaso Las Esculinas (Cn). Por eso, los que siguen el razonamiento dado por Corominas-Pascual para el caste llano colina, piensan que sólo se podrían justificar desde un présta mo italiano que, por lo demás, carece de toda vitalidad entre noso tros. En el momento presente consideramos que esa pretensión italia nista resulta insatisfactoria dado que ya desde el año 912 (DCO p. 82, c. XII) se constata “Ecclesiam Sancti Romani de Collinas” correspondiente probablemente al citado Colinas de Tinéu (222 p. 244).
Quizá nuestros topónimos puedan entenderse mejor desde el latín CUL¯INAM ‘cocina’ (EM) alusivo originariamente, tal vez, a primitivos fuegos o asen tamientos.
Un problema nuevo nos lo plantea Esculinas (Cn) pues, aunque, en principio, parece del mismo origen, no podemos olvidar la existencia del lat. AESCUL¯INUS, A, UM ‘de encina’ (EM) que nos llevaría en una dirección fitonímica. Tampoco ha de desecharse la posibilidad de una relación con el adjetivo formado de SCHOLAM ‘escuela’ (EM) —> *SCHOLINUS, A, UM > ast. escolín ‘escolar’, que podrían ofrecer alguna referencia metafórica.
