Caminos de Santiago del Norte

Camino de Santiago por la costa

El Camino de la Costa, nutrido de salitre desde el estuario del río Bidasoa, se adentra en Asturias bajo el aroma a mar del río Deva. Como una casona indiana más, la ruta a Santiago embellece a su paso por Ribadedeva y salta a tierras de Llanes sobre el lecho del río Cabra, saludando a varias parroquias del concejo ubicadas al pie de la N-634, que reclama su protagonismo en detrimento de las sierras de la Borbolla y del Cuera.

24 kms

Etapa 1
Bustio
Llanes

El Principado se exhibe como un guerrero, levantando una pendiente entre las aguas ya salobres del Deva y Colombres, con sus casonas alegres y sus calles y jardines impregnados de la América de finales del XIX. Ribadedeva sigue por El Peral, topándose con la N-634 y la autovía hasta La Franca, donde un sello de hospitalidad anima el tránsito hacia la sierra Plana de La Borbolla, de dominio llanisco.

La venta de Santiuste, varada en el tiempo de Jovellanos, da entonces paso al gris asfalto, que avanza primero hacia Buelna y seguidamente a Pendueles. Aquí, junto a un palacio derribado, el Camino se bate en pelea desigual con el GR E-9, defendiendo la huella histórica, que ratifica atravesando Vidiago y estirando la jornada hasta San Roque del Acebal y Llanes, donde las prisas se apartan para gozar de sus muchos encantos.

Concejos por los que transcurre: Ribadedeva, Llanes

Más información
35,8 kms

Etapa 2
Llanes
San Esteban de Leces

Las tierras de Llanes, de un vado a otro, del río Cabra al Guadamía, se extienden más de siete leguas castellanas sobre el Camino, la distancia de un maratón. La carrera pedestre avanza entre el lienzo de la sierra del Cuera y las tan variables mareas cantábricas, perceptibles sobre los arenales de Celorio, divisando escenarios cinematográficos a través de ensenadas, viejos cenobios y del Camino Real que asoma en el valle de San Jorge.

Concejos por los que transcurre: Llanes, Ribadesella

Más información
33,5 kms

Etapa 3
San Esteban de Leces
Villaviciosa

El itinerario jacobeo del Cantábrico encuentra hoy su etapa paradigma. Nunca hasta ahora dieron tan pocos kilómetros para tanto, y es que en apenas ocho, los que separan los estuarios de los ríos Acebo y Espasa, el Camino se zambulle en los bosques salados que brotan de los acantilados, acariciando por fin el agua de un mar que salpica los concejos de Ribadesella, Caravia y Colunga.

Concejos por los que transcurre: Ribadesella, Caravia, Colunga, Villaviciosa

Más información
26,7 kms

Etapa 3 (II - Hacia Oviedo)
Villaviciosa
Pola de Siero

El Camino de la Costa se divide y los grupos de peregrinos se despiden, quizás ya con un hasta siempre definitivo, atraídos unos por las reliquias de la Sancta Ovetensis y otros por los cantos de sirena del Cantábrico. El alto de La Campa, límite entre los concejos de Villaviciosa y Sariego, se interpone en la primera de las dos jornadas que conducen a Oviedo, planteando un par de alternativas de ascenso, por Arbazal o por Valdediós.

Concejos por los que transcurre: Villaviciosa, Sariego, Siero

Más información
17 kms

Etapa 3 (III - Hacia Oviedo)
Pola de Siero
Oviedo

Traspasado el cauce del Nora, las puertas de Oviedo se abrirán, permitiendo divisar desde varios kilómetros la torre gótica de la Sancta Ovetensis, majestuosa sobre la capital que vio crecer, custodia del Arca Santa y destino de peregrinaciones a lo largo de los siglos. La plaza de la Catedral supondrá el fin del viaje para algunos y una estación más para muchos otros que no cejarán hasta poner un pie en Compostela.

Concejos por los que transcurre: Siero, Oviedo

Más información
30,5 kms

Etapa 4
Villaviciosa
Gijón

Como un imán, el tenebroso mar Cantábrico atrae hasta sus costas a una fracción de la caravana de peregrinos que se divide junto a la capilla de San Blas. A través de los sotos del Valdediós, saciados de aceñas, la parroquia de Grases cede la posta a la de Niévares, que presencia el ascenso arduo y penoso de los romeros al alto de la Cruz, excelso mirador sobre el valle de Peón y paso ineludible hacia El Curbiello.

Concejos por los que transcurre: Villaviciosa, Gijón

Más información
24,4 kms

Etapa 5
Gijón
Avilés

Como goma de mascar, los barrios de El Natahoyo y La Calzada se estiran hacia poniente prolongando aún más la travesía urbana. En la parroquia de Veriña, colonizada tiempo atrás por la siderurgia, la escena se tiñe del óxido de tuberías, cintas transportadoras y refrigerantes, cediendo el protagonismo a la población de Poago, suspensa en las laderas del monte Areo, frontera natural con el Concejo de Carreño que alberga en su extensa planicie una notoria necrópolis.

Concejos por los que transcurre: Gijón, Carreño, Corvera, Avilés

Más información
23,8 kms

Etapa 6
Avilés
Muros de Nalón

Las rúas del Avilés más primitivo mudan en los barrios residenciales de San Cristóbal, donde los peregrinos, aún aletargados, deben resolver si encaminarse a Piedras Blancas por la ruta oficial o a Salinas por la alternativa. Ambos recorridos enlazan más tarde en La Lleñada para ascender a la sierra del Cordel, rematada por una planicie que traslada de la parroquia de San Martín de Laspra a la de Santiago del Monte, sumida en el ronroneo de los aviones que emergen del monte Anzo. El Concejo de Soto del Barco reemplaza al de Castrillón al inicio de la travesía del monte La Granda, de tierras arenosas colonizadas por el eucalipto que parecen congelar los conceptos del espacio y del tiempo antes de llegar a El Castillo, donde los más antiguos embarcaban para enfrentarse a las traidoras corrientes del río Nalón, vado ineludible para conquistar la plaza de Muros, el pequeño pueblo del viejo mundo, como lo definió Walter Starkie.

Concejos por los que transcurre: Avilés, Castrillón, Soto del Barco, Muros de Nalón

Más información
15,8 kms

Etapa 7
Muros de Nalón
Soto de Luiña

Bajo el contraluz del sol que nace, la aún desierta plaza de Muros despide a los peregrinos. Éstos se encaminan hacia un bosque que hunde sus raíces en la umbría, despertando a su paso la curiosidad de pequeños seres que habitan en el imaginario popular. La vaguada del río de Aguilar, linde con el Concejo de Cudillero, aúpa hasta El Pito, proyectado a imagen y semejanza de la familia Selgas, antes de internarse en la parroquia de San Juan de Piñera, a la sombra de Santa Ana de Montarés.

Concejos por los que transcurre: Muros de Nalón, Pravia, Cudillero

Más información
20,9 kms

Etapa 8 (Por Las Palancas)
Soto de Luiña
Cadavedo

El peregrino se adentra en la sierra de Las Palancas, de trochas perfiladas por los pueblos primitivos que buscaron refugio en la orografía más intrincada. El recorrido, de incomparable panorámica sobre el Cantábrico, asciende gradualmente hasta Silvaoscura, donde aún se pueden ver las ventas, testigos del paso por estos parajes. El desnivel se acentúa hasta alcanzar la base del pico Paradiella, altanero con sus 716 metros. A su sombra, el Camino inicia el descenso, persiguiendo los muros que fraccionan las brañas y cayendo por un pinar hasta San Pelayo de Tehona, preludio de Villademoros y Cadavedo.

Concejos por los que transcurre: Cudillero, Valdés

Más información
19,7 kms

Etapa 8 (Por Las Ballotas)
Soto de Luiña
Cadavedo

Baja que sube y sube que baja de ballota en ballota, así hasta siete, franqueando uno a uno los arroyos que, resueltos, se precipitan en su corto recorrido para dejarse morir en las bellas y silvestres playas de la costa occidental. De Albuerne a Cadavedo, el camino de Las Ballotas, Camino Real y único itinerario que rebasaba las gargantas de la rasa costera antes de la construcción de la carretera, fue escenario de las andanzas de célebres viajeros y peregrinos, realzadas con pluma y tinta en guías y novelas.

Concejos por los que transcurre: Cudillero, Valdés

Más información
16 kms

Etapa 9
Cadavedo
Luarca

Dejando atrás las gargantas de la rasa costera y el terreno enriscado de Las Palancas, el viaje hacia el interior de uno mismo prosigue su andadura, hoy protagonizada por las parroquias rurales recostadas sobre el paisaje de la Marina del Concejo de Valdés, como Cadavedo, Canero, Barcia y Luarca, la capital. El terreno de juego es una planicie que emerge del Cantábrico, cruzada por pistas de concentración parcelaria que cercan los cultivos y los viejos bosquetes que aún resisten.

Alrededor del Camino transita la historia, que nos habla de antiguas ventas y casas de postas en Querúas, de poderosos señoríos en Canero y austeros hospitales de peregrinos que ofrecían sustento y cobijo en Barcia y Luarca. Esta villa marinera de otra época, de fachada en blanco y un río en negro, sobrevolada por gaviotas de canto estridente, sirve de morada esta noche antes de ascender al Chano y acometer las dos últimas jornadas jacobeas de Asturias.

Concejos por los que transcurre: Valdés

Más información
30,8 kms

Etapa 10
Luarca
La Caridad

Arrimado a la ermita de San Roque, el Camino contempla por última vez la "pequeña Venecia". Sin que medie tiempo, El Chano extiende su alfombra, donde languidece la vieja iglesia de Santiago como un juguete roto. Luego, los maizales conducen a Villuir y más tarde a la parroquia de Otur, que cae por las pendientes del monte Faro hasta el río Barayo, donde Valdés entrega las botas a Navia. El nuevo concejo se presenta en Villapedre, lazarillo hasta Piñera franqueando la vega del Frejulfe.

En el segundo tramo de la etapa, la N-634 vigila los pasos del peregrino y sale a su encuentro cada poco, emprendiéndola a picotazos con la ruta como una molesta chinche. Villaoril y La Colorada dibujan el itinerario hacia Navia en el estuario del gran río norteño. En la otra orilla pasa al relevo Coaña, donde viene al encuentro Jarrio, bajo el pico Carbayosa, y la parroquia de Cartavio, que exclama un "¡Buen Camino!" a sus camaradas de El Franco.

Concejos por los que transcurre: Valdés, Navia, Coaña, El Franco

Más información
33,8 kms

Etapa 11
La Caridad
Abres

El peregrino desea postergar la marcha de esta bella tierra que ha hollado; sueña que la densa y húmeda bruma expirada por el río Eo le embruja y le retiene a vagar por sus orillas, de aquí allá, sin rumbo fijo, recordando con melancolía los días felices. Despierta, despliega el plano y, mientras toma el café, estudia los diversos caminos que llevan a Galicia, sopesando si entrar por Abres, continuar por la costa hacia Tapia de Casariego o dirigirse por la vía más directa a Figueras o Castropol.

Tomada la decisión, ya nadie le frena; aprieta su calzado, carga la mochila, estrecha el bordón con fuerza y mira al oeste. Se recrea en cada pisada, dejando atrás los últimos concejos: El Franco, Tapia de Casariego, Castropol, Vegadeo... que pronto tornarán en concellos. Atisba absorto el mar que ya no volverá a ver, si acaso alargando la peregrinación hasta Fisterra, y da gracias por la hospitalidad de las gentes, siempre dispuestas a servir en cada albergue y en cada una de las encrucijadas del Camino.

Concejos por los que transcurre: El Franco, Tapia de Casariego, Castropol, Vegadeo

Más información
23,4 kms

Etapa 11 (Ruta por Tapia de Casariego)
La Caridad
Ribadeo

El peregrino desea postergar la marcha de esta bella tierra que ha hollado; sueña que la densa y húmeda bruma expirada por el río Eo le embruja y le retiene a vagar por sus orillas, de aquí allá, sin rumbo fijo, recordando con melancolía los días felices. Despierta, despliega el plano y, mientras toma el café, estudia los diversos caminos que llevan a Galicia, sopesando si entrar por Abres, continuar por la costa hacia Tapia de Casariego o dirigirse por la vía más directa a Figueras o Castropol.

Tomada la decisión, ya nadie le frena; aprieta su calzado, carga la mochila, estrecha el bordón con fuerza y mira al oeste. Se recrea en cada pisada, dejando atrás los últimos concejos: El Franco, Tapia de Casariego, Castropol, Vegadeo... que pronto tornarán en concellos. Atisba absorto el mar que ya no volverá a ver, si acaso alargando la peregrinación hasta Fisterra, y da gracias por la hospitalidad de las gentes, siempre dispuestas a servir en cada albergue y en cada una de las encrucijadas del Camino.

Concejos por los que transcurre: El Franco, Tapia de Casariego, Castropol

Más información
21,8 kms

Etapa 11 (Ruta por Barres y Figueras)
La Caridad
Ribadeo

El peregrino desea postergar la marcha de esta bella tierra que ha hollado; sueña que la densa y húmeda bruma expirada por el río Eo le embruja y le retiene a vagar por sus orillas, de aquí allá, sin rumbo fijo, recordando con melancolía los días felices. Despierta, despliega el plano y, mientras toma el café, estudia los diversos caminos que llevan a Galicia, sopesando si entrar por Abres, continuar por la costa hacia Tapia de Casariego o dirigirse por la vía más directa a Figueras o Castropol.

Tomada la decisión, ya nadie le frena; aprieta su calzado, carga la mochila, estrecha el bordón con fuerza y mira al oeste. Se recrea en cada pisada, dejando atrás los últimos concejos: El Franco, Tapia de Casariego, Castropol, Vegadeo... que pronto tornarán en concellos. Atisba absorto el mar que ya no volverá a ver, si acaso alargando la peregrinación hasta Fisterra, y da gracias por la hospitalidad de las gentes, siempre dispuestas a servir en cada albergue y en cada una de las encrucijadas del Camino.

Concejos por los que transcurre: El Franco, Tapia de Casariego, Castropol

Más información