El nuevo «Contador»
Como buen aficionado al ciclismo, a finales de mes de junio me proponía a pasar las tardes de julio centrado en el televisor y con pocas esperanzas de ver algún español en el podio de los Campos Eliseos. La referencia de nuestro ciclismo, Contador, no podía participar por la sanción impuesta por la Unión Ciclista Internacional; había borrado de mi mente su apellido, ya que no lo iba a escuchar en las retransmisiones del Tour 2012. No volvería a acordarme de él hasta su retorno.
Lejos de borrar su apellido me llevo acordando de ese apellido desde el día 4 de julio; les comento. A finales de junio, y viendo una oferta inmobiliaria en la zona de Llanes, me puse a hacer números, muchos números; la situación económica hace que mires con lupa todas decisiones que tomas. Los números eran claros con el ahorro del alquiler de un piso en el oriente asturiano (veraneo todos los años en la zona) me podía hipotecar y ser propietario; si el banco me aceptase como socio. A el banco le debí de parecer un buen novio y me permitió casarme con él durante un porrón de años. Alegre por haber superado el primer puerto de la etapa reina, el banco para mí era un puerto de categoría especial, me lancé a tumba abierta para disfrutar de ese veraneo. Nada podría parar un buen veraneo, exceptuando el clima de Asturias.
Di de alta la electricidad y el gas, compré electrodomésticos en un tiempo récord; siempre pensando que los hados me eran favorables. Iluso de mí, pero muy iluso, me faltaba dar de alta el agua; bien imprescindible para habitar una casa. Presto, me pago mi contador y contacto con la empresa de gestión del agua en el concejo de Llanes; había llegado al llano entre dos puertos de categoría especial pero todavía tenía la inercia de la bajada. Empecé con las gestiones el día 29 de junio, parece ser que el expediente de mi solicitud del agua llegó al Ayuntamiento de Llanes el 4 julio. Desde entonces hasta que escribo esta carta, día 29 de julio, no he podido ocupar la vivienda porque todavía no me han instalado un contador, ya sabía yo que gustándome el ciclismo me iba acordar de mi ídolo todo el verano. ¿Dónde está el agujero negro que evita que llegue el agua a mi vivienda?, pues parece ser que el Ayuntamiento de Llanes, que no es capaz de emitir una carta de pago para que la inmobiliaria a la que compré el piso pague su parte del contador. Lo de la carta de pago es para que el Ayuntamiento cobre, sí, digo bien, cobre, una cantidad aproximada de 800 euros. Siempre pensé que al Ayuntamiento de Llanes le sobraba el dinero y por lo visto en estos tiempos de crisis es verdad, aunque he leído alguna noticia que iban a ajustar el presupuesto. Pero, señores, que se retrasen en las gestiones tan importantes como el agua supone que no empezarán a cobrarme algunos metros cúbicos, que no vaya a comprar a las tiendas y supermercados de Posada de Llanes, que las cervezas y cafés no los tome en Celorio sino en Oviedo; es tan difícil entender que todos los vecinos del concejo aunque seamos veraneantes hacemos crecer economía del concejo y pagamos con ello a todo el personal del Consistorio.
No esperaba que mi Tourmalet, último puerto de categoría especial antes de la meta, iba a ser el Ayuntamiento de Llanes y la burocracia; que no es para que el Ayuntamiento pague sino que cobre.
Contador, contador te tenía en el barril de los recuerdos, como dijo el Ricardito Bofill, pero ya ves, hay personas que serán felices cuando tu contador llegue a sus casas.
Un saludo y nos vemos por Llanes durante el verano de este año o a lo mejor será en el del próximo.
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