La Nueva España » Cartas de los lectores » La paradoja de los paisajes culturales...

La paradoja de los paisajes culturales...

5 de Agosto del 2012 - Asier Arrese Zabala (San Sebastián)

Sin pretender entrar en polémicas, aunque por alusiones, quisiera responder a Rolando Rodríguez y poner un poco de color a ese paisaje gris de blancos y negros que nos dibuja con su forma de entender la realidad territorial.

Según Rolando, en su carta publicada el 22 de julio en la sección de cartas de los lectores de LA NUEVA ESPAÑA y titulada «La paradoja del ingeniero intervencionista», «cuando el hombre actúa en un paisaje natural lo degrada en mayor o menor medida»... Bajo esta aparentemente inocente afirmación subyace una visión maniquea y cartesiana, excesivamente simplista de buenos y malos (natural/humano-artificial), que adolece de la componente sistémica que puede permitir analizar y comprender unas realidades tan complejas como nuestras montañas, paisajes coloristas a los que por ahora no les pondremos apellido pero que sin duda están llenos de matices.

Y es que los nombres, las formas de los bosques, el trazado de los caminos y otros muchos trazos de la actividad humana secular son aún nítidamente discernibles en las montañas de la cornisa cantábrica. Montañas que vienen siendo habitadas desde la prehistoria, con múltiples «huellas humanas» que se pueden observar en el paisaje, reflejo de un pasado lleno de vida. Cualquier rincón natural está cargado de historia que es necesario conocer para poder interpretar y analizar nuestro territorio.

Pero el paisaje, al igual que nuestra sociedad, es dinámico y cambiante en el tiempo y en la actualidad las dinámicas de naturalización de nuestro territorio están tomando fuerza. Estos paisajes coloristas van perdiendo fuerza y alegría y se van tornando cada vez más grises, entre los blancos de las «reservas naturales virginales» y los negros de las tramas urbanas. Y ahí está la gran paradoja, que para conservar nuestros paisajes de color es necesario mantener vivas las comunidades rurales y reactivar las economías campesinas, porque no nos engañemos hay territorio para todo y las reservas naturales siempre han existido y tienen su lugar, pero lo que hoy en día está realmente en peligro de extinción son los paisajes culturales, y no se trata de conservarlos convirtiéndolos en reliquias fósiles, sino, más bien, reactivar la economía que hace viable su gestión y dignificar las condiciones de vida y trabajo de los pastores y ganaderos, arquitectos y albañiles de estos paisajes de calidad. ¡Salvemos nuestra naturaleza con historia!

Cartas

Número de cartas: 49667

Número de cartas en Abril: 36

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador