Me fugo de España
Qué pitorreo de país. No hay nada más dañino para una sociedad que ver la diferencia de trato que recibe la casta respecto del resto de los mortales. Con razón la gente joven se va a países más decentes. Comprendo a una joven que salió esta semana en «Españoles por el mundo» contestando a una pregunta de la periodista sobre las diferencias entre Finlandia y España espetándole: «Aquí no hay tantos ladrones».
El impresentable de Ruiz-Mateos lleva desde 1978 riéndose de las administraciones de Hacienda, Justicia y de los diversos presidentes de Gobierno y ministros varios, sin que ningún estamento fuera capaz de meterlo en cintura. Sus hijos llevan la misma carrera que su padre. A ver si de una puñetera vez les bloquean las cuentas en el extranjero y les embargan todo ese entramado empresarial que tienen montado con testaferros. Al jefe del clan, con su edad, ya poco se le puede hacer, sólo juzgarlo y nada más; pero a los cínicos de sus hijos había que meterlos entre rejas por una larga temporada, y que devolvieran todo lo que se apropiaron ilícitamente mediante engaños a los inversionistas incautos.
Este impresentable de Ruiz-Mateos se descojona de todos, incluida la juez de Palma. Va siendo hora de que se les apliquen las penas que la justicia, con todo su peso, contempla ya que llevan toda la vida haciendo timos y chanchullos. Deberían empezar por embargarles todos sus bienes tanto aquí como en otros países, y después, a la trena, que es el sitio que se han ganado con todo merecimiento. En mangoneo, son medalla de oro.
Verdaderamente, nuestros departamentos de justicia son ineptos. Lo mismo ha hecho él como su familia en la anterior etapa. Ya que lo han detenido y llevado a Comisaría el día 22 de agosto, tenían que haberlo dejado allí para que declarara, pues se sabía que al día siguiente no se presentaría en el Juzgado de Palma de Mallorca. Y luego salen su hija y su abogado enseñando los billetes del viaje, para seguir engañando a todos con el vuelo preparado, etcétera. Y la jueza se deja engañar y lo deja en libertad por razones humanitarias. Ridículo. Quién ha tenido en cuenta razones humanitarias con la gente que él ha dejado en la calle sin trabajo y las empresas a las que ha estafado.
Pero no es el único que se ríe de la justicia y de los españoles; el otro empresario ejemplar, el Sr. Díaz Ferrán, dejando a miles de pasajeros en el aeropuerto sin poder viajar a sus destinos en Navidad, y a cientos de trabajadores en la calle y sin pagarles sus sueldos, y no le ha pasado nada; al Sr. Rodrigo Rato, con pérdidas millonarias por su mala gestión en Bankia, y que tenemos que pagar todos los españoles con recortes y subidas de impuestos, y ahí está con su vida, como si no hubiera pasado nada. Y para más inri me entero de que un ex banquero y ex delincuente está formando un partido político para presentarse a las próximas elecciones... dios, qué horror (¿nos enseñará cómo tenemos que hacer para llevarnos los millones?)
Y por todo esto no fuera suficiente, el Gobierno español nos da la ultima noticia en exclusiva: los banqueros que reciban ayudas públicas, «sólo» podrán cobrar... ¡500.000 euros al año! ¡Joder! Pobrecitos, vaya putada, sólo cobrarán al mes 41.666.66 euros o, lo que es lo mismo, 105 veces más que los parados que agotaron la prestación y les dan los míseros 400 euros.
Con esta situación en mi país, he tomado la siguiente decisión.
Me fugo de este país prefiriendo casi-casi el bunga-bunga. Un país que es el mío –o, mejor dicho, en el que nací, porque no tengo sus escrituras, y las propiedades son de los que las compran o de los duques o marqueses que las heredan–. Me fugo del país que me hace sufrir porque su alquiler es muy alto. Un país de veranos de sol e incendios en el que todo se hace bien, en el que los ladrones tienen nóminas de 500.000 y son popularmente respetados. Me fugo de un país de trepas, horteras e incultos –venidos a más aunque valgan poco– que prefieren una corbata a un colegio. Me fugo de un país en el que hoy un periódico que ha perdido la razón, si es que alguna vez la tuvo (me da igual lo manida que pueda estar la expresión, si es que lo está, pues no pienso documentarme sobre ello), lleva en su portada a toda página a un político de izquierdas que encabeza un movimiento obrero y lo presenta como un fugado del medio oeste de los Estados Unidos. A estas alturas, insignificancia periodística de fomento del odio encabezada por un buen hijo de Dios, que sucede el mismo día en el que José María Ruiz-Mateos, un personaje que lleva más o menos ochenta años estafando a España, millonario y condenado en múltiples ocasiones, hoy no se ha presentado ante la justicia, que le reclama con órdenes judiciales y no con los «geos», y de nuevo menciona a Escrivá de Balaguer y de nuevo le escucho decir me paso la justicia por los huevos. Hoy, ayer y mañana, creyentes y no creyentes, trabajadores de Dhul, Clesa y de toda esa paranoia de empresas en forma de colmena, además de tener que apuntarse a las listas del paro, se incluyen también a la lista de pisoteados y tal vez de indignados.
Me fugo porque con este jaleo no dejan ni trabajar ni estudiar. Gracias, Ruiz- Mateos, has puesto las bases para que todos hagamos lo mismo. Lo malo es que no tendremos el beneplácito del Gobierno.
Faustino Gómez Pérez, Gijón
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