Estropear lo que funciona
Venía escuchando la radio en el coche de camino al trabajo. Escuchaba RNE1. Venía acompañada, motivo por el que escuchaba «En días como hoy». No es que no me guste el programa, me gustaba y mucho, pero, lo siento, el sustituto durante el verano de Juan Ramón Lucas para mi gusto es infumable. Y he regresado a Radio 3 y su «Hoy empieza todo». Llevaba tiempo con el corazón dividido entre uno y otro programas, y además «En días como hoy» se solapa con el «180 grados», de Virginia Díaz, que últimamente escuchaba vía podcast.
En fin, ya no tendré más ese dilema. Como decía, escuchaba RNE1, y el tal Carlos Garrido nos contó la nueva programación de RNE1, con esa voz suya, que podía estar bien para «Arponera» u otros programas de Radio 3, pero no para estar al frente del programa de mayor audiencia en Radio Nacional, aunque sea una sustitución temporal. En dicho titular nos informaban de la desaparición de varios de los programas de más audiencia de la emisora que pagamos todos. Personalmente no tengo nada en contra de los nuevos profesionales que se van a hacer cargo de los espacios radiofónicos. De todos ellos, ciertamente a la que más conozco es a Yolanda Flores, y puedo decir que su programa de cine me gusta, pero dudo mucho que me haga reír del mismo modo que lo hacían Toni Garrido y Tom Callene.
A mí esta situación me indigna y no puedo entender qué puede llevar a destrozar algo que funciona. No dudo que como dice el señor Somoano él y su equipo lo puedan hacer mejor. Puede, pero a mí me gustaba lo que había y creo que a unos cuantos españoles también.
Nos acusan, a los que escuchábamos estos programas, de ser unos rojos, pero no lo hacen desde el respeto que se le debe a la corriente ideológica que cada ciudadano en una democracia podamos tener, sino que se hace en tono despectivo. También hoy escuché en la misma emisora, cómo se referían al señor Gordillo, como el comunista ese. No seré yo quien apoye la acción de Gordillo porque no lo hago, ni lo comparto, pero el tono en el que el tertuliano dijo «el comunista ese», sonaba a los tiempos en los que Edgar Hoover dirigía el FBI y acusaba a los actores de la industria del cine de comunistas.
Pues no señor, lo que ustedes y sus antecesores nos han hecho a la ciudadanía española es someternos a un hartazgo que hay que ser muy partidista para comulgar con ustedes, y me da igual que ustedes sean el PSOE o el PP, la línea que les separa es ya imperceptible y están igual de sordos. No seré yo la que me defina ni de izquierdas, ni de derechas ni de centro, porque ya no sé qué es cada cosa, sólo sé lo que me gusta y lo que no. Y créanme, trato de ser objetiva, pero puedo decirlo, ni ustedes ni el PSOE me gustan, no me gustan nada, y en mi opinión sólo son una pandilla de trepas que sólo piensan en su beneficio personal y, en palabras de la señora condesa de Murillo, en sus mamandurrias.
No entiendo la falta de respeto que este Gobierno nos tiene a los ciudadanos, todos los que escuchábamos Radio Nacional no podíamos estar equivocados, se quejan de que nos intentaban adoctrinar, ¿quién adoctrina a quién?, ¿quién le dice cómo tiene que pensar y si no, ya saben, que se j?
Respeten a los ciudadanos, escuchen a los ciudadanos, les están diciendo, una y otra vez, por aquí no, y seguimos mirándonos el ombligo y pensando que el Gobierno hace lo que tiene que hacer y, sobre todo, que el Gobierno sabe lo que tiene que hacer. Pues francamente, no lo parece, y algunos, muchos, no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, y de lo que sí debemos acusarnos los ciudadanos es del hecho de que como España parecía que iba bien (¡qué ilusos!), pues les hemos dejado hacer, pero esos tiempos en los que los políticos hacían y deshacían y todos se tapaban porque se tenían repartida España se han acabado. Los ciudadanos contamos ahora con un arma con la que ustedes no contaban, que son las redes sociales, y por eso ahora podemos saber cuál es su declaración de bienes, el dinero que declaran tener en el banco, o quién es el propietario de alguna sede de algún organismo público por el que se paga en alquiler una millonada.
Pueden silenciar la RTVE, pero no conseguirán que los que tenemos interés por saber conozcamos y les vigilemos de cerca y escribamos al resto de medios. Ustedes han hecho que los ciudadanos nos hayamos convertido en blogueros, nos hayamos hecho por lo menos el primer año de la licenciatura de Económicas y que salgamos a la calle a protestar por lo que creemos injusto, y no soy yo la que me he comparado un chalé en la sierra o un ático de lujo en La Moraleja con la basura de sueldo que, según ustedes, cobra un político español. Porque si así fuera, ¿por qué tenemos tantos políticos? Así que María Dolores, querida, puede que usted como presidenta de Castilla-La Mancha se considere mal pagada, pero ha de saber que sabemos que cobra como secretaria general del PP un buen pico, probablemente ya no lo haga como diputada por la incompatibilidad de cobrar más de un sueldo público, pero en su sueldo también deberían incluirse sus dietas, e incluso el sueldo de su marido, primos, sobrinos, etcétera, que seguro que están colocados por y gracias a sus mamandurrias, y perdón por utilizar en el mismo texto la misma palabra.
Luego nos salen Pili y Mili anunciando que a los parados de larga duración que hayan agotado toda la prestación les van a subir el subsidio en 51 euros al mes, hasta 450, a base de castigar a los padres de los jóvenes con hijos en el paro, no sólo a darles un techo y alimentarlos, sino también a darles para sus gastos. ¡Gracias, amigas! Pensar que en la España de la gasolina a 1,50 una familia puede vivir con 400 euros (que es justo lo que habrán costado su conjunto de zapatos y bolso), es como vivir en la Utopía de Thomas Moro.
¡Por su Dios!, que no el mío, porque si yo tuviera un Dios, les tendría reservado un buen descanso calentito y de nada les serviría tanta procesión de Semana Santa, pónganse a trabajar de una puñetera vez, y no dudo que no lo hagan, pero concentren sus esfuerzos en crear empleo y no en destruirlo, y si es necesario penalicen el despido, para que así sean innecesarios los subsidios, y déjense de vacaciones, que sólo llevan 9 meses.
Que tengan un feliz día, a los ciudadanos posiblemente ya nos lo hayan ustedes indigestado.
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