Ni los niños ni las niñas son discriminados
Educación diferencia por sexos: ¿discriminatoria? Como todo en la vida, depende del punto de vista del que mire.
Me llama la atención leer las sesudas interpretaciones de las últimas sentencias del Tribunal Constitucional, del que a nadie se nos oculta su politización por la forma de elección de los magistrados, que aun concluyendo que dicho tipo de educación es perfectamente constitucional, podría vulnerar la ley Orgánica de Educación, de rango inferior a aquélla y contra la que no puede ir, y que, por tanto, dicha educación no sería subvencionable. Un verdadero contrasentido, porque si la ley es contraria a la constitución, la que ha de ser declarada inconstitucional es la ley, no soslayar la propia Constitución.
Me asaltan muchas preguntas, pero la primera sería: ¿dónde dejamos el artículo 27 de la Constitución, que proclama que todos tienen derecho a la educación, reconociendo la libertad de enseñanza, poniendo como límite el objeto de la misma en el desarrollo de la personalidad humana, el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales, enfatizando además que la enseñanza básica es obligatoria y gratuita, reconociendo la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales? Siendo ello así, que lo es por estar transcrito de la propia constitución, todo colegio que sea constitucional habrá de ser gratuito para sus usuarios en la enseñanza básica, y la que está fuera del encuadre constitucional es la ley que restringe dicha gratuidad por el mero hecho de que se redacte desde uno u otro color político.
Pero en segundo lugar hay otra pregunta: ¿en qué y a quién discrimina una educación diferenciada por sexos: a las niñas o a los niños? Y la respuesta no puede ser otra que, en el supuesto caso de que así fuera, sería a todos. Pero no podemos olvidar que no se puede hablar de discriminación sin comparación o referencia a la generalidad; lo que no cabe, pues discriminar significa (Diccionario de la Real Academia) dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etcétera... se entiende, frente al resto obviamente. Tal sencillez lleva a que la respuesta a la pregunta es que ninguno, ni los niños ni las niñas, son discriminados con este tipo de enseñanza, sino que estamos ante una simple opción de sus padres, que consideran que esta educación es la mejor para sus hijos, y sólo faltaría que sea la política la que decida al respecto obviando la patria potestad de los padres. Pero es más: si este tipo de centros no se subvenciona igual que los demás, ¿no estaríamos discriminando a esos niños cuyos padres optaran por este tipo de educación y no pudieran enviar a sus hijos por carecer de medios económicos?
Dejando de un lado la legalidad, la realidad es otra muy distinta, pues desde cierta clase política se buscan excusas en aquélla para encubrir otra muy distinta que no es sino la cercenación de un tipo de enseñanza. Pero esto no lo pueden decir públicamente porque en ese caso sí que estarían discriminando.
En definitiva, señores políticos: dejen a los padres escoger el centro educativo que mejor consideren para sus hijos sin este tipo de coacciones, y cumplan con la Constitución dándoles enseñanza gratuita a todos (en la misma medida o importe unitario obviamente), y tengamos la fiesta en paz.
Álvaro López Castro, Oviedo
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