La Nueva España » Cartas de los lectores » Repaso de psicología optimista

Repaso de psicología optimista

10 de Septiembre del 2012 - Angel García Prieto (Oviedo)

Hace pocos años tuvieron mucho éxito popular en los Estados Unidos los libros de autoayuda y los cursos que el psicólogo Martin Seligman difunde, con el sello de su psicología positiva, escuela que se preocupa más por trabajar las raíces de la felicidad humana que las causas de la patología mental.

Cuando vino a España a presentar su libro «La felicidad auténtica», en una de las entrevistas explicaba el enorme aumento de la depresión y la ansiedad que sufren los ciudadanos de las sociedades ricas. Y basa su hipótesis en los «atajos» que se pretenden seguir para conseguir la felicidad como son, por ejemplo, las drogas, las compras, el sexo sin amor o la televisión, en detrimento de otros aspectos verdaderamente positivos de la vida, como el desarrollo personal y el sentido de la vida. Otra razón es que «cada vez pesa más el individuo y menos las colectividades. La familia cada vez es más pequeña, se desvanecen las ataduras a la nación, a la comunidad, al grupo religioso. Éstas eran las instituciones tradicionales que nos apoyaban en los momentos difíciles, que a lo largo de la historia han sido las medidas antidepresivas más eficaces y están desapareciendo», decía.

En su libro se muestra optimista respecto al futuro de la Humanidad, a pesar de que no estamos pasando por el mejor momento: «Nos esperan unos meses difíciles –decía–. Pero ni Saddam fue Hitler, ni Osama (Bin Laden) fue Stalin, ni esta crisis económica es la Gran Depresión (...). El siglo XX fue el siglo de Hitler y de Stalin y de sus consecuencias, pero conseguimos vencerlos».

Tiene, incluso, una receta para la felicidad, que, muy en resumen, articula en tres niveles: en primer lugar se trata de llenar la vida de posibles satisfacciones y compartirlas con los demás, describirlas, recordarlas y utilizar la meditación para ser más consciente. «Pero éste es el nivel más superficial. El segundo nivel, el de la buena vida se refiere a lo que Aristóteles llamaba eudaimonia, que ahora llamamos el estado de flujo. Para conseguir esto, la fórmula es conocer las propias virtudes y talentos y reconstruir la vida para ponerlos en práctica lo más posible (...). La buena vida no es esa vida pesada de sentir y pensar, sino de sentirse en sintonía con el ritmo de la vida. Creo que mi perro –añade con sentido del humor– lo podría definir así: corro y persigo ardillas, luego existo». El tercer nivel se basa en poner los talentos y virtudes personales al servicio de una causa más grande que uno mismo para dar sentido a la propia vida.

Sugerencias amables de Martin Seligman, perspectivas no nuevas ni geniales, incluso elementales y antiguas si se quiere, pero con la sabiduría de lo que es capaz de trascender. Y que de una manera lamentable, a pesar de su sencillez, parecen olvidarse o al menos dejarse de lado, quizás por las prisas, por las exigencias de lo material y práctico, por una vida moderna que no parece darse cuenta de que el desarrollo, el futuro, lo nuevo, tiene raíces en lo de siempre, en lo antiguo, en lo que siempre hubo de bueno.

Ángel García Prieto

Psiquiatra, Oviedo

Cartas

Número de cartas: 49642

Número de cartas en Abril: 11

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador