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El pesimismo nos invade

17 de Septiembre del 2012 - Alberto Sorribas Menéndez (Oviedo)

Repasando los últimos acontecimientos de años atrás –para eso están las hemerotecas– estoy llegando a la conclusión de que esta situación que padecemos no es casual. En primer lugar, la crisis internacional, que si afecta a toda Europa y parte del «extranjero», a nosotros, los españoles y mirando a nuestros últimos presidentes y ministros –por cierto, todos socialistas– no podíamos terminar de otra forma. Hay una gran cantidad de personas, con nombres y apellidos, que tuvimos que soportar.

Con unos ministerios gestionados por gentes como aquella famosa ministra de Fomento, Magdalena, no sé cuánto; o con una ministra de Sanidad llamada Leire Pajín, que por cierto, ante su valía personal, ahora ya está «colocada»; o la de Igualdad ¿de qué?, que nos costó una «pasta enchufarla» por esos mundos, vaya vida; o la del apartamento de la Costa Azul, que por cierto, fue la que nos remató, mintiendo sobre el déficit y por el buen hacer de toda su legislatura; eso dicen sus amigos.

Aquella Sinde, que no se preocupó más que de subvencionar a los «artistas» de su... «cuerda».

El que se enfrentó a Pizarro en televisión, que le dijo a todo lo que estábamos abocados de seguir con la política financiera de la época. Y el Ministro lo negó rotundamente. Este señor Solbes ¿cobra pensión como ex ministro? O lo de don José Blanco ¿en qué quedó aquello de la gasolinera?, ¿en el olvido?, como decía el viejo cantar de Jorge Sepúlveda.

O de la famosa Hípica de Bono ¿ya no hay caballos cabalgando, o trotando por sus pistas?

O las estaciones del AVE en pleno campo, vamos que esperas el tren y te puede pasar lo que a Cary Grant en «con la muerte en los talones» cuando esperaba el autobús.

O aquellos de Andalucía, que salían con los sacos de dinero (de lo que no estoy muy seguro es de si llevaban el manojo de llaves y el antifaz; me parece que éstos «trabajan» a cara descubierta. total ¿para que tanto sigilo?

O lo de la Comunidad Valenciana, de no sé qué trajes ¿pero es que aquí asaltan las sastrerías?

O las juergas que pagamos a algunos individuos, de cuyo nombre no quiero acordarme, para no ensuciar las páginas de su periódico, pues si todo es grave, esto es el «no va más», de toda esta gente que se creen dueños de esta gran finca que es España. No me remonto a más atrás, pero esto es una muestra de lo que es el socialismo y el comunismo –claro, aliados– y tal parece que su único fin es acabar con España. ¿Pero que les hemos hecho los españoles a toda esa gente? Y lo de la ruina de una gran parte de las cajas de ahorros, cuando empezaron a meter sus manos los políticos ¿qué? Es que no pasa nada.

Esto es una pequeñísima muestra de los acontecimientos ocurridos en casi treinta años de dominio socialista. ¿Cómo no iban a esperar la muerte del Caudillo? De seguir con vida, éstos se hubieran hecho demasiado viejos. Todo esto aderezado con un presidente llamado Zapatero, una especie de filósofo barato que no llegó más allá que decir tonterías como las que casi todos recordamos.

¿Cómo iba a terminar España con estos personajes?

Antes, cuando aparecía un político corrupto, era la excepción; ahora la excepción son los honrados; por eso en España, se los considera uno de los problemas más grandes que padecemos, tras el paro. Y lo peor: no veo a nadie en la política capaz de solucionarlo, porque los «recortes» traerán más paro y la solución no me parece posible a corto plazo.

Los sindicatos, hay que acabar de una vez por todas con sus subvenciones al igual que con las de los partidos políticos. Las autonomías necesitan una reforma urgente, si queremos salir de esto en que nos metieron, los que se creían que estaban en «Jauja» (desde luego, para ellos, sí lo es).

Hasta hay alguno por ahí que dice que estamos padeciendo un «crecimiento negativo». Ahí queda eso. Yo más bien creo que tratan de volvernos locos a todos. Y un comentario para los asturianos: esto tiene «tela marinera», vamos como para dar y tomar. Ahora están preocupados por las minas. Pero si ya hace tiempo que están acabadas... ¿o no se enteraron todavía?

¿Qué hicieron con el dinero de la reconversión? Yo, francamente, creía, iluso de mí, que era para montar otras industrias que absorbieran la mano de obra que se iba a perder en la minería.

No tienen ninguna vergüenza.

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