La subida de la luz
Cuando esta carta sea publicada posiblemente haya tenido que vender mi casa, mi coche, el riñón izquierdo, el pulmón derecho, el fémur y el esternocleidomastoideo para poder pagar el recibo de la luz.
Dice el dicho popular: «hoy hace un buen día. Verás cómo hay alguien que lo jo... roba». Ese mismo día me llega la factura de HC Energía. La empresa hidroeléctrica española vendida a empresarios portugueses, gracias a las «buenas» artes de los anteriores regidores socialistas y secundadas por los actuales populares.
Me envainan una cuchillada de 171 machacantes, después de mes y medio, cuando deben facturar al mes, uno estimativo y el otro «estemata». Con la «dolorosa» envían una carta explicando el origen de la cuchillada en la yugular y es de lo mas «heavy». Atentos a la explicación: el 28 de febrero de 2012 el Tribunal Supremo, mediante un auto, impuso la obligación de los precios de los peajes y, no contenta la compañía hidroeléctrica española vendida a empresarios portugueses, de subir los precios con carácter retroactivo a 1 de enero de 2012, interpone la compañía hidroeléctrica española de capital portugués un recurso contencioso-administrativo con el fin de hacerlo con carácter retroactivo desde el último cuatrimestre de 2011, es decir, desde octubre de 2011 hasta la fecha actual de 2012. El Gobierno popular, presidido por el señor Rajoy, convertido en «El comendador de Ocaña»; su ministro de Economía Sr. de Guindos, que curiosamente se parece al «Algarrobo» y el ministro de Industria, señor Soria, quien retocándole las patillas tiene un asombrado parecido con «Curro Jiménez», son cómplices de semejante aberración.
No se solucionan los problemas económicos de este país dinamitando todos aquellos beneficios sociales conseguidos gracias al trabajo, al esfuerzo y al sacrificio de la sociedad a través de muchos años.
La energía eléctrica es un bien de extrema necesidad, no se pude ni se debe especular a cualquier precio, y menos cuando su beneficio es la panacea de las clases más desfavorecidas. Bien es cierto que no debe derrocharse, pero sí ha de haber un control económico. El kilovatio no puede costar lo mismo al desempleado, al pensionista, a quien cobre 400 euros, a la viuda, al estudiante, al emigrante... que a quien se dedique a delinquir sacando el dinero de este país... por ejemplo.
Trata este Gobierno de estrujar al máximo a la ciudadanía, pasándose por el forro de sus «kinders» la opinión de la calle, adonde sólo salen cuando hay elecciones.
Sin embargo, siguen mintiéndonos, tienen menos credibilidad que un euro de madera.
Mantienen sus «chiringuitos» bien cubiertos. Hay empresas públicas con pérdidas milmillonarias cuyos directores tienen sueldos estratosféricos (véase directores generales de televisiones autonómicas). Diputados y senadores mantienen sus tarjetas intactas, dietas, kilometraje, y sueldos cinco o seis veces por encima de la media nacional, siendo los más altos de toda la Comunidad Europea, al margen de sus representaciones en consejos de administración de empresas públicas o privadas (véase cajas de ahorros...). ¿Saben ustedes que quienes nos cobran la luz con carácter retroactivo al año anterior, es decir, los políticos, tienen prebendas y a ellos el recibo les sale infinitamente más económico o, en la mayor parte de los casos, gratis?
Las subidas indiscriminadas de las tarifas eléctricas será insoportable para muchas empresas y para otras la excusa perfecta para echar el cierre y generar más desempleo aún. Mientras, nosotros, el pueblo llano, callamos... Nos recortan y callamos... Nos mienten y callamos... Nos engañan y callamos... Nos usurpan y callamos... La historia se repite... Un avaro comendador... un pueblo acojonado Fuenteovejuna... Una chispa... Una luz... algo se encendió... y al final... ¡Ojo al dato, Rajoy! Se puede engañar a unos pocos mucho tiempo, incluso a muchos poco tiempo, pero no a todos, todo el tiempo.
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