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Demasiados fretes abiertos

13 de Septiembre del 2012 - Sonia María Pérez (Gijón)

En este mundo actual que nos ha tocado vivir, es difícil escoger un tema sobre el que opinar.

1. ¿La crisis?

2. ¿Las elecciones?

3. ¿El hambre en el mundo?

4. Grecia, Irlanda, Portugal, ¿España, cuando?

5. ¿El efecto contagio?

6. ¿La hegemonía alemana en Europa después de 67 años?

7. ¿La primavera-verano-otoño- invierno árabe?

8. ¿El fin de ETA?

9. ¿Los niños de Córdoba y su repercusión o amarillismo en los medios?

10. ¿Las agencias de calificación?

11. ¿La Bolsa?

12. ¿La ciudadana 7.000 millones?

13. ¿Las opiniones del fundador de Pokoyo?

14. ¿La Central de Fukushima?

15. ¿La opinión de Yolanda Barzina sobre lo triste que hubiese sido este mundo si la madre de Steve Jobs hubiera abortado?

16. ¿La huelga en la educación?

17. ¿La huelga en sanidad?

18. ¿La huelga de los mineros?

19. ¿Las plantas de hospitales cerrados?

20. ¿El apagón de los semáforos en Olot para combatir la crisis?

21. ¿Los candados en contendores de la basura?, también en Cataluña.

22. ¿La telebasura y la creación / alimentación de animales televisivos (frikis)?

23. ¿Cómo el señor Pons pensaba que el gobierno del PP iba a crear 3.5 millones de empleos?

24. ¿Se estarán riendo Fidel, Hugo y Evo, viéndonos al primer mundo de cabeza día tras día?

25. ¿Bankia, las preferentes y toda la crisis bancaria en general, manipulación de índices líbor o Euribor incluidos?

26. ¿El juez Divar, sus fines de semana de cuatro días, su renuncia, su jubilación e indemnización?

27. ¿Andrea Fabra y la falta de respeto al Parlamento y su que se j.?

28. ¿La subida del IRPF, del IVA y el medicamentazo?

29. ¿Rajoy y su realidad?

30. ¿La depresión de Cristiano Ronaldo?

31. ¿Las elecciones Vascas Gallegas?

32. ¿Se rompe el euro?

33. ¿Se rompe España?

34. ¿La subida del precio de las gasolinas?

35. ¿El pasotismo resignación de los españoles?

36. ¿La explotación laboral en el siglo XXI y la semana laboral griega de 6 días laborales?

37. ¿Eurovegas, si?, ¿Eurovegas, NO?

38. ¿Debería abdicar el Rey?

39. ¿El Rey y los elefantes, las aristócratas alemanas y los guantazos a su chófer?

40. ¿El Yerno Real y el caso Noos?

41. ¿El alcalde de Marinaleda y su SAT?

42. ¿La visita de Frau Merkel?

43. ¿Gallardón y la Ley del aborto?

44. ¿El excarcelamiento de Bolinaga?, ¿Está negociando el PP con ETA?

45. ..

Esta carta la escribí en noviembre de 2.011, y hoy la he recuperado, me ha sorprendido lo poco que hemos avanzado en estos meses y lo mucho que hemos empeorado tras no se cuántas semanas decisivas para el euro, cumbres, visitas, cenas, reuniones de alto nivel, cruceros por el río Chicago y los grandes lagos, desayunos de trabajo, etc.

Cómo se puede deducir son muchos los temas que me pueden interesar, la mayoría me generan un profundo malestar y pocos son los que me permiten esbozar una sonrisa.

Mi visión de la crisis es que ha habido una malísima concepción del capitalismo por parte del primer mundo.

Cuando se habla de lo esclavos que son los países frente al ataque del mercado, me gustaría que me dieran una respuesta concluyente a las siguientes preguntas qué me hago:

- ¿Quién es el mercado?, ¿Dónde vive?, ¿Quién está detrás?, ¿Por qué?, ¿A quién le interesa lo que está sucediendo?

Quisiera ver publicados los nombres de los ciudadanos particulares o las empresas que están sacando tajada de esta situación demencial en la que los ciudadanos comunes nos hemos visto implicados?. Para ello entiendo que no hace falta ir muy lejos y que en este país hay Españoles que se tendrán por patriotas que están atacando a España camuflados detrás de la palabra mercados, y prueba de ello son las declaraciones de bienes de los excelentísimos señores diputados y senadores, pocos se salvan de tener grandes cantidades de dinero en fondos de inversión especulativos tras los que se camufla el conocido mercado.

En mi modesta opinión de persona en nada iniciada en los asuntos económicos tengo la sensación de estar viviendo en un mundo al revés en claro retroceso, dónde los que nos creíamos que vivíamos en un democracia estamos abriendo los ojos y descubriendo que esto no es más que una farsa, o una mal llamada democracia porque si bien los ciudadanos elegimos a nuestros dirigentes, ellos no cumplen con su labor, que es la de velar por los intereses de su país y de los ciudadanos que los han votado, sino que responden al poder oculto, del que todos hablamos pero al que no se le ponen caras y un verdadero nombre, y este es, el PODER DEL CAPITAL, y repito detrás de ese poder se esconden los intereses de unos pocos.

En estos tiempos resulta que la gente medianamente joven que decidió estudiar una carrera o se formó en algún oficio e inmediatamente empezó a trabajar, y a día de hoy, aún conserva ese trabajo, tiene que vivir con un miedo crónico a perder el empleo y ver como su situación personal se puede desmoronar como un castillo de naipes de un momento a otro. Estas personas entre las que me incluyo, experimentamos una oleada de conformismo que no puede ser. Yo al menos no me resigno a pensar que el futuro que le voy a dar a mis hijos vaya a ser peor que el mío, con una merma de los derechos conquistados por otras generaciones más valientes, y creo que los padres que se resignan a ese futuro no están haciendo bien su trabajo como padres. No me gusta oír continuamente expresiones del tipo: - No nos podemos quejar porque aún tenemos trabajo-, - ¿Votar, para qué?, nada va a cambiar-, -¿Manifestarse, para qué?, no nos van a escuchar-.

A toda esta gente me gustaría recordarles que los grandes movimientos sociales que se han vivido desde el inicio de la humanidad se han conseguido porque alguien se atrevió a levantar la mano, y dijo: - NO. A ese primer no, se le fueron sumando más NO, y así hasta que el mensaje caló donde tenía que calar.

El otro día, leí que se pronostica un aumento de la abstención del voto en las próximas elecciones gallegas, y esto no puede ser, no puede calar ese mensaje entre los ciudadanos, pues en estos momentos es cuando más necesario es un voto, de ahí que muchas veces pienso que el voto en nuestro país no debería ser un derecho sino un deber y por tanto una obligación. Así nos evitaríamos fiascos como el de las pasadas elecciones generales, donde el sordo que habita la Moncloa fue elegido por un 46% de los votantes, cuando en realidad, sólo fue votado por un 30.27% de los españoles con derecho a voto, eso ya no es una mayoría y ahora se vería obligado a escuchar, de ahí la importancia del voto, pero sobre todo del voto inútil, de nada nos sirve seguir votando al PPSOE que se han repartido el chiringuito llamado España desde el regreso a la supuesta democracia, hay más peces en el río, y más partidos a los que votar, y con esto tampoco quiero hacer campaña por los otros dos partidos que quedan y que se les pueden ocurrir, aún existen más partidos en el horizonte.

Otra cosa que me preocupa estos días es: ¿Alguien se puede explicar el por qué del precio del combustible?, ¿El qué lo justifica?.

No acepto declaraciones como la del presidente de Repsol al respecto de que a su empresa esta situación le está viniendo de miedo y que ellos van a asumir la mitad de la subida del IVA. Sólo se que ayer pagué el diésel a 1.41eurazos, que para los que aún piensen en pesetas, son 234.60426pts, y cuando regresaba a mi casa por la noche, vi como en una gasolinera de la autopista estaba ya a 1.45.

¿Cómo puede ser que este gobierno no fiscalice de otra forma el precio de los combustibles?, porque el combustible no es un artículo de lujo. El aumento de los precios de combustible lastra el precio de cualquier producto de primera necesidad desde el momento que interviene en la cadena de transporte de ese bien, además de ser necesario para que muchas personas desarrollen su trabajo o puedan acudir a su centro de trabajo, por lo que este aumento desaforado de los precios nos empobrece más a los ciudadanos, a los que sólo se nos permite CALLAR Y PAGAR.

En materia de sanidad, me siento enormemente ofendida cuando escucho conceptos como Copago, ¿Copago, de qué?, de algo que ya pago y que pagamos todos los que hoy en día aún conservamos un empleo?.

Vamos a ver, y para que se nos vaya metiendo en la cabeza, la cuota del trabajador a la Seguridad Social está en torno al 6,35% del sueldo bruto del trabajador más el resto del coste que ese trabajador le supone a una empresa, entre el 31 y el 33% del salario bruto de ese trabajador, con lo cual por cada trabajador en activo se cotiza un 37.35% de su salario bruto a la Seguridad Social. Por lo tanto, ¿quién dice que los ciudadanos no pagamos nuestra sanidad y servicios sociales?, ¿Esto no es ya un copago?

Lo que no he conseguido entender, y no con esto justifico la retirada de tarjetas sanitarias a inmigrantes, es como a un inmigrante ilegal se le ha podido conceder una tarjeta sanitaria, pues de cara al país esta persona no existe pues es ilegal, ahora bien, si ya se les ha concedido tampoco entiendo que ahora se les retire, como si fueran animales, y mucho menos en un estado solidario y garantista y social, puedo entender que existan ciudadanos que porque se les ha acabado el subsidio de desempleo o no hayan cotizado, se les retire la cobertura sanitaria a excepción de las urgencias médicas. ¿Qué tiene de social esta medida?. En cuanto a otros asuntos como el pago de los medicamentos, prefiero pagar por un medicamento y que los jubilados que perfectamente los puedan pagar, también lo hagan, pero que no se escatime NUNCA en la asistencia y en la prestación de servicios sanitarios que contribuyen a la salud de los ciudadanos, y esto lo digo desde la perspectiva de una enferma crónica que está asistiendo a este desmantelamiento de la sanidad pública con pavor. Tampoco entenderé que no se destinen medios a la investigación de enfermedades y a la prevención de las mismas, pues de ello depende en buena parte el ahorro en el gasto asistencial.

De todos los asuntos que he escuchado últimamente, el que más me ha ofendido como ciudadana y sobre todo como mujer, es el del ahora silenciado Gallardón y su reforma de la Ley del aborto. No creo que el aborto sea una práctica anticonceptiva, pero de ahí a que este señor haya pretendido obligarnos a traer hijos a este mundo con cualquier tipo de discapacidad me pone de muy mala uva. La gente cuando piensa en la discapacidad, se acuerda de la sonrisa de las personas con Síndrome de Down, y, ¿a quién no le entra la ternura?, pero hay terribles deformaciones que pueden condenar a las personas que las padecen a una vida de sufrimiento y no creo que se pueda obligar a nadie a hacerle participe de traer a este mundo a una persona que solo va a sufrir. Este tema debería quedar dentro de la conciencia y la moral del progenitor y no a criterio de un ministro de justicia que mañana no estará aquí. Y además el coste sanitario que requieren este tipo de personas, ¿quién lo va a pagar, cuando uno de los dos progenitores, seguramente la madre, renuncie a su carrera profesional porque no pueda asumir el coste que le supondrá criar a su hijo con una grave malformación?, ¿lo pagará el señor Gallardón?, estoy segura de que NO.

Desde el punto de vista del trabajador, este mundo que hemos heredado de prácticas abusivas, da pena.

Tenemos que despacharnos con comentarios por parte del señor Juan Rosell del tipo: Hay que quitarle fiestas al trabajador, hay que hacer una contención y moderación de los salarios, y esto se dice sobre España, uno de los países con los salarios más bajos de la Unión. ¿Cuánto gana el señor Rosell?, ¿Por qué no se contiene él el sueldo?, ¿por qué no se reduce su beneficio?, a lo mejor con su contención podemos sacar a una persona de la cola del paro. ¡Mejor, que se contenga la lengua!, porque ofende.

Dicen que van a pasar lustros de contención salarial, ¿por qué no dicen décadas?, porque si empleamos el término lustros en plural, estamos hablando de más de uno, y más de uno es ya una década, ¿suena peor, eh?

A mi este señor me quita las ganas de creer en la imagen del empresario que arriesga su capital para crear tejido empresarial, y estoy hasta las narices de sus propuestas de iluminado Salvapatrias, y lo digo yo, que soy hija de un pequeño empresario.

¿La gente NO RICA, no tiene derecho a una vivienda?, ¿No tiene derecho a aspirar a estrenar un coche?, ¿a comprarle a sus hijos un video juegos?, ¿a darle a ese hijo una educación de calidad?, ¿a no morir por no tener dinero para pagarse un médico?. No, los NO RICOS, no tenemos derecho a nada, sólo como ya he dicho antes a trabajar, callar y pagar, ¿a qué se parece esto?.

Volviendo al tema de los RICOS, y qué sólo el 34% de los españoles mantenemos al resto, en fin decir que todo en la vida es opinable. La mía desde luego difiere de la opinión de José Mª Castillejo, Conde de Florida Blanca, Santillana,..., y co-creador de Pocoyo. Puede ser que en nuestro país un 34% de los españoles generen riqueza en si, pero medir la riqueza en términos económicos no deja de ser una estadística, una cifra, y para poder crecer hay que gastar. En todos los trabajos existen puestos que no son un beneficio para la empresa, que sólo son un gasto, pero no por ello no son necesarios, ¿y cómo se mide entonces en esa circunstancia la productividad?

Una, oye a los políticos y a los medios, y se queda alucinada porque parece ser que el Estado es algo que fabrica dinero que sale de su enorme generosidad, como el maná o el milagro de los panes y los peces, que los ciudadanos somos unos parias que nos beneficiamos de la magnificencia de nuestro Estado, lo que en términos religiosos, España sería Dios, y nosotros sus fieles, y Dios da sin pedir nada a cambio, jajjjj, me parto de la risa.

La gente, a la que no nos gusta estar en el mundo por estar (aunque hacemos mal, mejor vivíamos en los mundos de Yupi y en esa realidad bajo la que Rajoy diseñó su programa electoral), y escucha a los tertulianos de la radio, la tele o a los opinadores profesionales que van rotando de tertulia en tertulia, de debate en debate, soltando sus recetas y que además saben de todo, estamos hasta las narices de esta tergiversación de los datos, los hechos y de la REALIDAD pura y dura, no la de Rajoy.

Otro tema con el que me encantaría que se dejase de jugar es con la educación, no es de recibo que cada nuevo gobierno pretenda imponer sus ideas. Personalmente me encantaría que en un Estado que se tiene por laico como el nuestro, se sacara, de una vez, la religión de la escuela pública y que cada padre en la intimidad de su hogar decida educar a sus hijos en la religión que tenga a bien. Se debería hacer una reforma educativa, LA ÚLTIMA, que nos hiciera superar los demoledores datos que se deprenden de los informes PISA que nos sitúan a la cola de los países del mundo occidental. Para ello, los políticos deberían ceder su puesto e ideología, y reunir un comité de expertos, procedentes del mundo de la docencia y decidir las metas y objetivos que se deben conseguir en materia de educación en este país a largo plazo y no por un periodo de 4 años. Esto sólo se conseguirá si de una vez por todas, los políticos apuestan por una sociedad formada y no por una sociedad aborregada y dormida que es lo que a ellos les conviene.

Y ya para terminar voy a dedicar unos párrafos a mi tema favorito, ese en el que se nos condena a los ciudadanos a asumir la crisis como culpa nuestra porque HEMOS VIVIDO POR ENCIMA DE NUESTRAS POSIBILIDADES. Pero no deberíamos preocuparnos que para eso esta Rajoy, para decirnos que no podemos gastar lo que no tenemos y equiparar la economía doméstica con la macroeconomía que requiere un país de 50 millones de ciudadanos.

Y por encima de sus posibilidades habrán vivido ustedes, y los banqueros que se creían que en el país del sol y de la playa, el ladrillo podía con todo. Y ustedes los políticos son los responsables de no haber cambiado en 30 años de democracia el modelo productivo.

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