Matar al loro
Con frecuencia escuchamos o leemos cómo miembros del Gobierno central, de los distintos gobiernos autonómicos, sindicalistas, miembros de partidos, etcétera, afirman que retirar subvenciones a determinados grupos, menguar el número de diputados, senadores, concejales, asesores, etcétera, es «el chocolate del loro».
Pues bien, yo que soy amigo entrañable de todos los animales con los que conviví durante muchos años, con harto dolor de mi corazón opino que hay que matar al loro; que este loro come demasiado chocolate y el resto del mundo nos quedamos con hambre.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

