El Rey y los toros «de lidia»
En LA NUEVA ESPAÑA del lunes día 13-08-2012 y en la penúltima página del periódico leo dos noticias las cuales están muy cerquita una de la otra en cuanto a espacio pero... muy distantes en su significado.
Una dice así: «El rey celebra «la Pepa» en los toros». La otra con letras más pequeñitas dice: «Protesta contra el sufrimiento animal».
Está visto que don Juan Carlos, rey de España, no siente especial cariño por los animales. Primero fue un oso en Rusia (parece ser que al tal oso lo habían emborrachado para, supongo, poder matarlo a placer y sin peligro). Hace poco fue un elefante en África y, en el momento actual, son los toros.
Aclaremos posturas: don Francisco Franco, dictador por la gracia de... una guerra librada entre hermanos de raza y ganada por él con la ayuda de Italia y Alemania (nunca sabremos quién hubiere perdido la guerra si las naciones antes nombradas no se hubieren inmiscuido en los asuntos nacionales españoles) no se le ocurrió cosa mejor que nombras a don Juan Carlos de Borbón su heredero político; observando a través de todos estos años el comportamiento personal del Rey, pienso que, el señor Franco ha dejado en buenas manos la jefatura de la dictadura que él creó por la razón de las armas y de las ayudas extranjeras.
Aclarado esto, hablemos de los toros de lidia... y aquí entra don Juan Carlos, Rey de España.
Majestad: ¿ha leído usted el artículo 337 del Código Penal? Por si, al ser usted persona de mucho trabajo no ha tenido tiempo para leer el referido artículo, se lo paso gustosamente.
El artículo 337 del Código Penal dice lo siguiente: El que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a un animal doméstico o amansado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud, será castigado con la pena de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales.
¿Cree usted, Majestad, que el matarife de turno llamado torero don José Tomás, cuando usted lo aplaudía por su macabra faena, está dentro de la legalidad vigente según el artículo 337 del Código Penal?
Ya que parece que sus sentimientos de usted no van con los animales, quien suscribe esta carta y como socio que soy de una protectora de animales, con su permiso le sugiero que aplaudamos menos las fechorías de un torero y nos preocupemos un poquito más por las diez millones de familias que, según estadísticas, viven por debajo del umbral de la pobreza. Es decir, pasando mucha hambre y un sinfín de calamidades.
Para concluir este escrito he de recordarle que los toros de lidia no son salvajes: a mi juicio, podemos situarlos en el referido artículo 337 como animales amansados ya que incluso comen de la mano de sus cuidadores.
Don Juan Carlos: usted como jefe del Estado español, ¿no tiene el deber y la obligación de cumplir y hacer cumplir las leyes escritas en el Código Penal español? Ésa es la pregunta que le hace a su majestad un profano en leyes. Muchas gracias.
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