Murio güelito
Güelito no era rencoroso ni pretencioso, era viudo, generoso y cascarrabias. Güelito no tenía estudios ni soberbia, tenía la sabiduría de toda una vida trabajando en el campo, tres fios, uno muerto ya haz muchos años, y la ilusión de que le tocase la lotería. Para eso no tuvo suerte, la lotería no le tocó, pero tuvo una suerte mayor que muchos quieren para sí, la de no morir solo.
Güelito murió en su casa, en su habitación, con la mano cogida a la de la fia. Desde que un dia cayera al suelo y tuvieran que venir los municipales, Damian y Tony, a socorrerlo, todos los días venían por casa tres rapazas a ayudar a cuidarlo: Ma del Mar y Begoña venían a levantarlo y a lavarlo, y para que no se quedara solo mientras la fia iba a comprar, Amalita venia una hora a acompañarlo, lo cogía de la mano y le daba besos en la mejilla, a mi me gustaba tomarle el pelo y le preguntaba a guelito si eran novios. La ayuda de estas rapazas no era solo física, sino también de apoyo moral para los fios, y hacían de maestras enseñándoles como cuidarle, como levantarlo y sentarlo con maña y sin forzar. La practicante, Marta Villamil, venia regularmente a hacer curas y dar la medicación, y la doctora Belen Garcia Busto se preocupaba de que no tuviese dolores, y viviese el tiempo que le quedaba con dignidad.
Sin la ayuda de los municipales, las auxiliares, la practicanta y el apoyo de la médica, guelito (y su familia) no hubiesen tenido tanta suerte, y en el peor de los casos hubiese muerto solo y plagado de dolores. En estos tiempos de crisis económica y recortes presupuestarios, esperemos que prevalezca el Humanismo y la compasión, sobre la frialdad de las cuentas y las presiones de gobiernos extranjeros, y que los servicios sociales (y a consecuencia los estratos más débiles de la sociedad) no sufran más recortes.
La familia de Maximino Barredo Martinez (RIP) quisiera expresar públicamente su agradecimiento a las personas anteriormente mencionadas, al Ayuntamiento de Cudillero, y en particular al Departamento de Asuntos Sociales del mismo, por todo el apoyo y ayuda recibidos.
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