El desastre económico
Cada día nos desayunamos con una vuelta de tuerca a nuestra maltrecha
economía, situación que nos impide vivir con una mínima decencia y que
nos lleva sólo a intentar sobrevivir. No puedo evitar hacer reflexiones
sobre esta situación y el resultado es más desesperación y un cabreo
inmenso, ya que la situación no la creamos los ciudadanos de pie, los
parados, los asalariados, y estos son a quienes castigan nuestros
gobernantes, pero ellos siguen haciendo un gasto que seguro se puede
recortar; aquí hablamos de ingresos de miles de euros, asistentes, escoltas, coches oficiales, menú para los diputados a 3.55 euros, políticos que evidentemente no nos sirven más que para hundirnos en la miseria, y la obsesión es quitar a los sufridores alguna subvención "si todavía la tienen". Les parece un despilfarro la ayuda de 400 euros: debe de ser que los pobres no merecen vivir y pensarán exterminarnos por inanición, ya que
también consideran un despilfarro subir las pensiones mínimas. Esto,
señores, es de locos, cuantos más recortes, más paro, menos gasto, menos
recaudación, menos ingresos, más miseria, con el agravante de que tienen
otros países parar ver esa evolución, pero nada, a ser súbditos de los
países ricos y a trabajar gratis para ellos y los que nos llevaron al
caos. ¿No hay nadie que diga ya basta?
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