Carta a Javier Fernández
Estimado Javier:
Me he tomado el atrevimiento de escribirle a usted porque parece un hombre sensato.
El motivo de esta misiva, es el titular que ayer tarde leí en la prensa Asturiana sobre que se estaba cuestionando usted acudir al Fondo de Liquidez Autonómica, algo que me ha preocupado, pues no me gustaría que nuestra comunidad alejada (dentro de lo que se puede), de los mangoneos del gobierno central, pueda quedar supeditada a los señores Montoro y Guindos.
Según la prensa, el gobierno asturiano necesita algo más de 400 millones para acometer inversiones, pues mire, si es así y ningún banco le concede ese préstamo, pues no acometa ninguna inversión.
En mi caso particular, esto que le solicito me perjudica y mucho, pues soy una de esas personas que trabaja en el demonizado sector de la construcción y mi trabajo depende de esas inversiones, pero el interés de Asturias está por encima de mi interés particular.
Si ustedes necesitan ese dinero para acometer los misiles que el anterior presidente nos dejo de regalo de navidad, le pediría a usted que no lo haga.
En esta tierra hemos invertido muy mal desde que entramos en la U.E., y ahora nos estamos dando cuenta.
No digo que todas las inversiones planificadas y algunas realizadas durante la era de Areces hayan sido malas, sino que han llegado tarde y las que eran buenos de verdad, como puede ser la ZALIA se ha quedado en el limbo, y si usted no lo remedia se convertirá en otra obra fantasma, como el famoso Metrotren de Gijón que todos sabemos que está ahí pero nadie lo ha visto.
Siento mucha pena, cada vez que leo como nuestra comunidad vecina se ha apropiado de todas las iniciativas asturianas y las están llevando acabo, le hablo de la ampliación del dique norte del Puerto de La Coruña (que pretenderá rivalizar con el de Gijón), y la zona logística de Carballo (que ha adelantado a la Zalia), por no hablar de los tramos del AVE gallego (en mi opinión esto es de juzgado de guardía).
En cuanto a las tres grandes obras licitadas por Foro Asturias antes del 2.011, decirle varias cosas:
- Carretera Infiesto Caso: ¿Es necesaria semejante inversión, unos 80 millones de euros si no recuerdo mal, para una carretera con un IMC (Índice medio de circulación) de supongo 50 coches diarios, para unir dos localidades que no tienen ninguna repercusión en el tejido empresarial de Asturias más allá de la ganadería. Conozco bien esa carretera pues pertenezco al alto Nalón, durante todas las veces que he ido, para preparar el concurso de la obra para la empresa que trabajo, y las otras muchas que he ido personalmente a Orlé o a Bueres, me habré cruzado como máximo con 2 coches. Las obras que necesitaría esa carretera sería el arreglo de los baches, ensanchamiento de alguna curva y una reposición del firme, muy deteriorado, las cosas como son. Si debiera optar por continuar una infraestructura en esa zona, me decantaría por terminar el corredor del Nalón hacia Tarna, lo que sería una nueva vía de salida a la meseta, no sería una autovía pero sería una carretera cómoda y rápida, suficiente para el tráfico que se produciría.
- Carretera Cenera _ Riosa: Pues estamos en lo mismo, se trata de comunicar núcleos de la media montaña de Mieres con el Concejo de Riosa, no tiene ningún sentido en una época de crisis.
- Enlace del Polígono de Caborana: De los tres misiles, es la única a la que yo le veo algún sentido, aunque creo más importante destinar ese dinero a la Zalia, o al desdoblamiento de la AS-17.
Ojo, no me considero una experta en planificación, sólo doy mi opinión como Asturiana y como profesional de la construcción.
Sinceramente, vivimos, como todo el mundo dice, tiempos difíciles y su gobierno no lo tiene fácil, sino al revés, es un ejercicio de valentía meterse en semejante embarque en estos tiempos.
No se cuantos asesores tiene, pero debería dedicar la mitad de los que tiene a pensar en Asturias a largo plazo, y dejar a su equipo de gobierno para apagar los fuegos que tenemos en el corto plazo, del diseño de la Asturias de los próximos años dependerá que de nuevo volvamos a ser una región puntera o que por lo contrario perdamos medio millón de habitantes, y estos sean todos viejos.
El modelo no está muy lejos, el modelo esta dos puertas más allá, me refiero al País Vasco, yo admiro a los vascos, más allá de las banderitas y los nacionalismos que para mi sólo son cosas de catetos, y puestos a elegir entre el nacionalismo vasco, catalán o español, no me quedo con ninguno.
Sé que el País Vasco y Navarra cuentan con una herramienta muy potente, que es su fiscalidad, y eso el algo que cualquier dirigente autonómico debería pretender, porque en parte, ahí está la clave. Pero admiro su reconversión, empezó cuando la nuestra, y hoy siguen produciendo y pueden competir con otras zonas geográficas de Europa, y desde luego si los datos del conjunto de España, fuesen los vascos, aquí estaríamos hablando en otro idioma, no el del recorte sobre el recorte. Así que mande a sus asesores a darse un paseo por Mondragón, Arrasate, etc, a ver si aprenden algo.
Ya se acabó el tiempo de la cultura de la subvención, la subvención pudo estar bien, pero no se planificó bien y no es de recibo que se hayan invertido grandes cantidades de dinero público en empresas que deberían de haber reflotado las comarcas mineras, y esas hayan durado menos que las propias minas. El dinero del que dispondremos se deberá usar con cabeza, ya se acabó el tiempo en el que se pintaban y enlosaban las calles de los poblados mineros. Le soy sincera, a la vuelta de diez años, y con la pérdida de ingresos que les ha supuesto a los ayuntamientos la debacle del ladrillo, volverán a estar sucios y tan deprimidos como antes.
Pero ustedes tienen en sus manos hacer un proyecto de Asturias, para ello rodéese de veteranos pero meta carne fresca, los veteranos tienen la experiencia pero también los vicios adquiridos, en cambio los jóvenes tienen las ideas y aún conservan los ideales de la izquierda porque aún no se han aburguesado. Sea un presidente del que nos sintamos orgullosos los asturianos y sobre todo, no se venda a Rajoy por poco más de 200 millones de euros (que según ellos nos corresponden por nuestro endeudamiento, mientras a la Comunidad Valenciana se le permite un endeudamiento rumbo al infinito y más allá). Sin esos 200 millones, estaremos igual de mal. Se trata de reducir el déficit público, pues no se empeñe más aunque yo me tenga que ir al paro y ponerme a pensar cuál va a ser mi futuro y a que me voy a dedicar, porque si bien es cierto que las crisis del ladrillo son cíclicas, esta está aquí para quedarse y tiene demasiado excedente.
El otro día leí el derroche que había supuesto el plan E de Zapatero, como se puede imaginar las criticas al mismo fueron monumentales, aquí todos siempre creemos que lo podemos hacer mejor, pero lo cierto es que el que se mueve en este ámbito y conoce el sector asturiano, puede decirle que el Plan E, fue un despilfarro, pero le dio aire a la mayoría de las empresas asturianas para llegar hasta el 2.011. Sino se hubiese realizado una acción así, el parón de la construcción hubiese sido de golpe y no de una forma más dilatada. Es muy triste no saber que se hizo con el dinero que se ganó, si se invirtió en suelo con dinero que nunca existió, no lo se, lo que no entiendo es como la mayoría de las empresas del sector no fueron capaces de soportar el primer envite, eso sólo lo explica que vivían al límite del crédito.
Con estas me despido, espero no haberle abrumado a usted o a quien lea este tipo de cosas, si es que se leen. Muchas gracias por su tiempo y suerte.
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