La Nueva España » Cartas de los lectores » Respetuoso desacuerdo

Respetuoso desacuerdo

26 de Octubre del 2012 - Manuel Vallina-Victorero (Oviedo)

He tenido la oportunidad de leer el editorial publicado en su diario el domingo 21 de octubre sobre el conflicto sanitario. Más allá de la opinión que me merezcan las afirmaciones que contiene, muchas las comparto y otras no, me parece de justicia aclarar dos aspectos que no son menores. Uno de ellos hace referencia al párrafo que señala: “Y de prometer a todo el mundo el jugoso pellizco de compensaciones como la carrera profesional sin exigir evaluación previa o mérito a cambio”. Como usted bien conoce, el pago de este complemento no responde a una “promesa” o una gracia de ésta u otra Administración, sino al cumplimiento de la legalidad vigente, y me remito a las leyes 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, 55/2003, de 16 de diciembre, del estatuto marco del personal estatutario de los servicios de Salud, y 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias; éstas dos últimas señalan en concreto: “La carrera profesional supondrá el derecho de los profesionales a progresar, de forma individualizada, como reconocimiento a su desarrollo profesional en cuanto a conocimientos, experiencia y cumplimiento de los objetivos de la organización a la cual prestan sus servicios”. Es decir, el complemento por la carrera profesional es un derecho legalmente reconocido y nunca “el jugoso pellizco de compensaciones”. Por otra parte, es un hecho que Asturias no fue precisamente pionera a la hora de abonar esta carrera profesional dentro del conjunto de las administraciones autonómicas españolas, así como fue de las últimas en actualizar el precio de la hora de guardia, cuestiones ambas que el editorialista no ha considerado oportuno incluir en el pleno ejercicio de su libertad profesional, pero que podrían ayudar a poner en perspectiva la situación actual de la sanidad en Asturias. Recordar que, tras la publicación de la ley 5/2010 de 5 de julio de medidas urgentes de contención del gasto y en materia tributaria para la reducción del déficit público, las retribuciones por la carrera profesional se redujeron un 12 por ciento en nuestra comunidad, en tanto que en el resto el porcentaje de minoración fue del 5 por ciento. Además, y para finalizar este apartado, una vez superado el período del régimen transitorio, y ya dentro del ordinario, están previstos unos criterios evaluadores para acceder a los diferentes grados de la carrera profesional que son objetivos y exigentes, recogidos en una resolución del Sespa de 3 de marzo de 2009 y publicados en el BOPA de 13 de marzo del mismo año.

El segundo párrafo que me gustaría comentar es el siguiente: “Los recortes son para todos, pero sólo los profesionales asturianos paran. Que éste sea el único conflicto que la norma ha desatado en España dice mucho del modelo de relaciones laborales que nos rige aquí. Las huelgas sanitarias hasta ahora resultaron rentables para sus promotores”. Yo no pertenezco al SIMPA y, en consonancia, no conozco sus objetivos o funcionamiento como organización, pero comprendo las razones del conflicto porque somos la comunidad autónoma que ha llevado más lejos los recortes: no sólo se aumenta el horario de trabajo, sino que se obliga a recuperar las horas de libranza por guardia, se suprimen los módulos de los mayores de 55 años y se eliminan los planes extraordinarios, todo ello implantado en un solo golpe. Éstas son las causas reales y no las que apunta el editorial, y aquí sí que hablo con conocimiento de causa. No somos insensibles a los momentos de crisis que estamos viviendo en nuestro país, por lo que muchos esperábamos y hubiéramos aceptado de buen grado las 2,5 horas suplementarias de jornada y una disminución en nuestras retribuciones, pero ajustada, razonable y negociada, conforme a lo que viene a ser la práctica habitual cuando se plantea una modificación sustancial de las condiciones laborales de cualquier trabajador y como se ha hecho en otras autonomías, evitando conflictos no deseados por nadie, pero en primer lugar por los médicos.

No me voy a pronunciar sobre el comentario “las peonadas, la remuneración extra de las tardes inventada con el fin de reducir las listas de espera, acabaron siendo utilizadas de manera perversa”; sin embargo, me gustaría proponer a su consideración que extender de forma genérica la sombra de la duda sobre la honestidad en el ejercicio de nuestra profesión, sin aportar pruebas o datos concretos, enturbia la relación con los pacientes y podría conducir a establecer un clima de desconfianza nada beneficioso para nadie.

En resumen, identifico omisiones clamorosas y afirmaciones tajantes que me llevan a posicionar la línea editorial del periódico, con la que no puedo por menos que mostrar mi respetuoso desacuerdo.

Cartas

Número de cartas: 49642

Número de cartas en Abril: 11

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador