La Nueva España » Cartas de los lectores » El efecto Ártico

El efecto Ártico

5 de Noviembre del 2012 - Carlos Blanco Valle (Leioa (Vizcaya))

El clima de Asturias podría sufrir cambios importantes en las próximas décadas.

Las temperaturas podrían descender en invierno una media de 3 grados centígrados.

Dicho así suena alarmista y un tanto a ciencia ficción.

Además esta teoría parece ir en contra del actual calentamiento global del planeta.

Sin embargo los primeros indicios de este cambio podrían estar manifestándose ya.

Trataré de explicarlo para que todo el mundo lo entienda.

Todo comenzó durante la revolución industrial. Desde entonces hasta nuestros días han aumentado considerablemente las emisiones de gases de efecto invernadero. La temperatura media del planeta ha ascendido en 30 años casi 1 grado centígrado, lo cual ya tiene importantes consecuencias.

Los glaciares de montaña se están retirando, y lo que es mucho más importante, el hielo del Polo Norte se está deshaciendo a pasos agigantados en la época estival.

¿Subirá el nivel del mar si se deshace toda la banquisa del Polo Norte?

La respuesta es no.

Simplemente el hielo cambiará de estado pasando de sólido a líquido, pero dado que ya forma parte del océano Ártico, el volumen de agua total no cambiará.

Por tanto los habitantes de pueblos pesqueros como Ribadesella o LLanes pueden

quedarse tranquilos en este aspecto.

Entonces, si no sube el nivel de los mares, ¿qué consecuencias tendría el deshielo del Polo Norte?.

La Corriente del Golfo es la principal reguladora del clima de Europa Occidental y el este de Norteamérica.

Gracias a esta corriente cálida los inviernos que vivimos en Asturias son templados.

Las grandes bolsas de agua dulce procedentes del deshielo del Polo pueden ralentizar esta corriente oceánica hasta llegar a pararla.

Si la Corriente del Golfo se ralentizara o se frenara totalmente, entonces el clima de nuestra región cambiaría drásticamente.

Las temperaturas en invierno descenderían varios grados y los temporales de otoño y primavera serían más virulentos. El clima se asemejaría más al de Holanda o Escocia que al que hemos vivido durante el último siglo.

Hasta aquí la teoría.

La realidad es que este verano la superficie helada en el Polo Norte ha alcanzado un mínimo histórico. La superficie total congelada se redujo en septiembre a menos de la mitad, y aunque en estas fechas ya se está recuperando con rapidez, parece que los próximos veranos el hielo irá a menos hasta desaparecer por completo aproximadamente en el verano del 2020.

Las consecuencias parece que no se han hecho esperar.

El huracán Sandy ha devastado amplias zonas del este de Norteamérica al mismo tiempo que Europa sufría un temporal de frío y nieve inusual para el mes de octubre.

La trayectoria de Sandy ha resultado insólita, ya que ha llegado con toda su fuerza destructora a latitudes muy elevadas y se ha adentrado en tierra firme. Todo muy atípico.

Probablemente favorecido por el deshielo Ártico, este mes ha aparecido un bloqueo anticiclónico en el Atlántico Norte mas típico de enero o febrero que de octubre.

Las lluvias torrenciales de estos días en la península ibérica, las nevadas en centroeuropa y la inusual trayectoria de Sandy pueden ser tres consecuencias de la marcada circulación meridional provocada por ese bloqueo anticiclónico.

Se necesita investigar mucho más sobre el tema para asegurar que existe un vínculo directo entre estos hechos, pero parece que la relación causa efecto es probable.

Pueden ser los primeros síntomas de un cambio climático mucho más acentuado.

A corto plazo la nieve seguirá cayendo en la Cordillera Cantábrica durante la primera quincena de noviembre.

A largo plazo, los próximos inviernos en Asturias podrían ser mucho más largos y crudos de lo que estamos acostumbrados.

Cartas

Número de cartas: 50532

Número de cartas en Agosto: 139

Tribunas

Número de tribunas: 2209

Número de tribunas en Agosto: 1

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador