Sus señorías siguen fallando
Como es sabido nuestros diputados nacionales al ser elegidos como tal, reciben del Parlamento un "kit" tecnológico que comprende un teléfono móvil, una línea telefónica ADSL en su domicilio, para que sus conexiones a Internet discurran por el buen camino y con suma facilidad y, desde la presente legislatura, una tableta iPad, que ha venido a sustituir a aquél moderno ordenador portátil que antes se les entregaba.
Por supuesto, que en el mercado existen tabletas más sencillas y baratas, pero para nuestros representantes políticos se eligió dentro de la gana alta más completa, en línea con el resto de los dispositivos que conforman el equipo básico del diputado. En total 350 iPads, uno para cada uno de los diputados, más 30 dejados en reserva para imprevistos de los cuales, al parecer, solamente quedan dos. Todo a pedir de boca, como puede observarse.
Pero tan agobiados y obnubilados deben de estar nuestros reprentantes en el Congreso, peleando con la crisis que nos devora, que se dejan olvidado en cualquier sitio el iPad y, como se ve, muchas veces lo pierden definitivamente pues nadie se los restituye. Raro, ¿no?
Con solo diez meses de existencia, al filo de 30 diputados dicen haber extraviado el equipo informático de última generación que recibieron el pasado diciembre. La oleada de olvidos ha llegado a tal extremo que la Mesa del Congreso se planteó, con toda justicia, no reponer los equipos de sus señorías y limitar a una sola avería el número de reparaciones a cargo del Erario Público. Buena decisión, sí señor, para que no se diga que los recortes siempre los sufren los mismos; ó sea, los de abajado.
Las redes sociales hervían éste día con el supuesto "despiste" de los parlamentarios españoles y el uso que le están dando a sus iPads.
quizás también alguna prensa escrita haya sacado de quicio que unos cuantos diputados extravíen la tableta que se les ha proporcionado por el simple hecho de sentarse en Congreso de los Diputados y no merezca la pena escandalizarse por unas simples decenas de miles de euros más. Total, otro simple chocolate del loro.
Puies bien pensado, ante ellos cabría preguntarse, ¿qué hacen nuestros representantes con esos juguetitos tan caros? Más seriedad, señorías.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

