La Nueva España » Cartas de los lectores » Paseando por el tiempo

Paseando por el tiempo

12 de Noviembre del 2012 - Manuel Abad Alonso (xx)

El pasado y el presente se juntan en un día de otoño.

El otoño –atrás quedó el verano, con su aire caliente y sensual– es la estación donde todo se hace intenso: el color, los aromas, los sabores. El sol se vuelve perezoso, sus rayos rozan, no aprietan; se hace menos madrugador y se acuesta más temprano. La sombra y el frescor pesan más que la claridad y el calor. Es una estación para gozar de los sentidos: la vista se recrea en los tonos de los árboles que, sin pudor, se desnudan lentamente, atravesando el verde, el ocre, el rojo más puro...; el olfato se contenta en mil olores nuevos y limpios, húmedos y acres en la nariz inquieta. De los sonidos no puedo hablar, hay un motivo que nos averió, debido al mucho tiempo tener los auriculares puestos por obligación a la profesión de la radio, que durante 29 años ejercí... Dejo a sus oídos despiertos descubrir la sinfonía del otoño...

Es una tarde de otoño. Lluvia y el sol se alternan. El viento azota las persianas, sube y baja por los tejados y silba en las chimeneas de la calefacción, se esconde en tuberías y nos asusta en lo profundo de nuestros modernos pisos. La mente se dispara como ese aire en movimiento y llega a conclusiones sobre presupuestos inconscientes que dormían hasta ahora en un sueño pacífico y no alterado. ¿Qué vemos en la persona de la que nos enamoramos? Si esa persona nos parece hermosa, lo más probable es que sólo necesitamos su aspecto como detonante del amor. Pero, ¿y si hubiera otras idénticas a ella? La amada del tiempo pasado se me hizo presente en un día de otoño como el de hoy. Dos personas iguales. ¿Será un engaño, una ficción de mi cerebro otoñal? Sin embargo, sí es real mi charla en una cafetería sobre mi antiguo amor, con ella, su igual. Igual físicamente y orgullosa, fría y altanera como la otra. Emparentadas ambas por lazos de familia, los genes se hacen agudamente evidentes. ¿Es casualidad o son los finos hilos del destino, sueltos por espacio-tiempo y tejidos nuevamente? ¿Se deshacen, acaso, y una diligente Penélope se encarga del nuevo tapiz una y otra vez? Mis largos años han alcanzado a ver dos nuevos tejidos, dos realidades diferentes, pero... ¡tan próximos!

Vuelvo al momento de esta tarde de otoño. Pienso que la belleza no es más que el barniz de otras cualidades ocultas, aquéllas de las que nos enamoramos y que no se pueden fotografiar. El presente me ofrece sólo la efigie inane de lo que ella fue, una estatua vacía, llena de otra. Una mujer bella sin cualidades vale menos que un botijo sin agua en el desierto. Y perdonen ustedes esta mi expresión, todo es debido a haber estado en el desierto del Sahara, no fue mucho tiempo, pero sí lo suficiente, para sentir lo que se siente en el desierto del Sahara, allá por Asmara.

Manuel Abad Alonso, Asociación de Veteranos de RTVE, socio número 33 de España, fundador de la Asociación de Veteranos de RTVE.

Cartas

Número de cartas: 49662

Número de cartas en Abril: 31

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador