Dirigir y concentrar el foco
Dada la hipersensibilidad social del momento respecto a los asuntos económicos, y puesta la lupa en los gastos derivados de la actividad política (cuestión que debería ser transparente), los despropósitos, argucias y fraudes cometidos a nivel individual se convierten en bombas de racimo que son arrojadas sobre todo el colectivo de representantes públicos, es decir, sobre la denominada clase política. ¿Es justo y acertado? En mi opinión, tanto como demonizar de manera indiscriminada al conjunto de funcionarios, inmigrantes, desempleados o empresarios por la deshonestidad y/o malas prácticas llevadas a cabo por un determinado porcentaje de los mismos.
Ante el creciente sufrimiento y malestar existente entre la población no es de extrañar que aumenten las reacciones alejadas de la proporcionalidad y el razonamiento, y, a tenor de lo acontecido últimamente en el terreno de la política, es probable que el recelo y desafecto sigan subiendo peldaños.
Si un cierto número de ciudadanos u organizaciones hacen un uso torticero y abusivo de los recursos e instituciones públicas, lo lógico y comprensible es dirigir y concentrar el foco de la responsabilidad hacia los elementos causantes de las distorsiones y perjuicios, y no así ampliar el ángulo hasta los 360 grados. Poner tasas elevadas para acceder a la justicia sin tener presente el historial y las circunstancias de los ciudadanos, ¿es adecuado y equitativo?
Sensata y sensible reflexión la pronunciada hace unos días por la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

