La Nueva España » Cartas de los lectores » Autodestrucción sistemática de un país

Autodestrucción sistemática de un país

27 de Noviembre del 2012 - Ricardo Luis Arias (Aller)

Esto es lo que está ocurriendo aquí, en España, y de ello somos responsables y culpables todos, absolutamente todos, gobernantes y gobernados. Nadie está exento de culpa, por muy alto o bajo que esté social o políticamente. Después de un triste y doloroso pasado, de un pueblo dividido y ensangrentado por el odio y diferentes ideologías extremistas, una ejemplar Transición (conseguida por todos los partidos políticos, y no por quien pretende colgarse esa medalla) marcó un rumbo nuevo y democrático en este país y a sus ilusionadas gentes. Ilusión que fue corta, efímera, porque pronto las ideologías e intereses de partido, aparcados en un principio, volvieron a manifestarse con una enconada rivalidad política, que fue en aumento cada vez más, a medida que se fueron sucediendo las diferentes legislaturas. Las consecuencias aquí las tenemos:

Un pueblo envenenado política e ideológicamente, dividido, enfrentado, con la paz social hecha añicos, comunidades sediciosas y separatistas, un terrorismo en la sombra, paro, necesidad, hambre, huelgas, manifestaciones, escándalos y violencia callejera, una total destrucción de valores, de educación, de convivencia, desorden social, corrupción, vandalismo, mafias extranjeras... Y como remate, una crisis económica, social y política que nos está llevando al desprestigio y la ruina. Con esta perspectiva, ¿puede extrañar a alguien que no vengan inversores, huyan capitales y en la UE nos tomen por el pito de un sereno y nos den por donde amarga el pepino? ¿Qué herencia dejamos a los que nos sigan? Las generaciones venideras, despreciativamente, nos recordarán con un escupitajo. Éste será nuestro merecido y vergonzoso recuerdo.

Todo está hoy aquí por los suelos. Todo. Hasta nuestra cuestionada clase política –sobre ella recae la mayor parte de responsabilidad de este desastre nacional–, evidenciada por tantos casos de corrupción y mamandurria. Una clase política enfrentada ideológicamente, a la greña, luchando por el poder en vez de hacer causa común, ideologías aparte, para evitar el total hundimiento económico y político de España. Que es irremediable si seguimos en esta colectiva locura.

Todo esto, a nuestro entender, no es más que una triste herencia del pasado, ideológica, radical y extremista, desfasada y que ya no va con los tiempos que vivimos. Recordamos al respecto aquello que dijera nuestro Ortega y Gasset en su primer libro, editado en 1914, «Meditaciones del Quijote»: «Los españoles ofrecemos a la vida un corazón blindado de rencor, y las cosas, rebotando en él, son despedidas cruelmente. Hay en derredor nuestro, desde hace siglos, un incesante y progresivo derrumbamiento de valores».

Y hoy más que nunca, señores.

Cartas

Número de cartas: 49667

Número de cartas en Abril: 36

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador