Un futuro incierto para Turón
Por si a alguien se le olvida, me complace recordarle que Turón es un pueblo acogedor y comunicativo también cargado de nostálgicos recuerdos que valoran y enriquecen su historia.
Todos sabemos que ha sido una cuenca enormemente castigada por los poderes públicos que determinaron el cierre total de su industria minera. En este sentido, conviene recordar que este expolio sin precedentes tiene su origen en aquellos insignes gobernantes del país junto a sus afines ideológicos que lo hacían en nuestra región y municipio de Mieres. Al hilo de estos acontecimientos me parece oportuno plasmar esta famosa frase dicha literalmente por un ilustre sindicalista: «Para cerrar un solo pozo, hay que pasar por encima de mi cadáver». Pues bien, no sólo se cerró uno, se cerraron todos. Amigos, juzguen ustedes.
Hecho todo esto, se planteó como alternativa la popular regeneración industrial, una medida necesaria para compensar el enorme deterioro que todo ello suponía. Pues bien, el transcurso del tiempo nos demostró la clase de reforma que se realizó. No sirvió para nada; ahí están los resultados.
La solución podría haber estado en mantener un pozo como se hizo en otras cuencas. Pienso que pudo ser posible si personas cualificadas como ingenieros de minas conocedores de la materia con cargos importantes en Hunosa lo hubiesen planteado además siendo del pueblo.
El hecho de volver a reimplantar estos temas después de tanto tiempo transcurrido es la consecuencia de lo poco que aún significa Turón para nuestros dirigentes. En este sentido, quiero subrayar que en estos momentos no hay industria de ningún tipo. Mejor dicho, sólo le queda la herencia que nos trajo la famosa regeneración industrial, una chapuza sin paliativos. No estamos equivocados cuando decimos que la crisis sigue tras veinte años adosada en nuestro pueblo.
Amigos, que quede bien claro que olvidar es igual a claudicar. Y esto nunca fue admisible en nuestro pueblo. También digo que si el futuro para por la resignación, tened en cuenta que de Turón sólo le quedará su histórico nombre.
Feliciano Fernández Rodríguez
Oviedo
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