La Nueva España » Cartas de los lectores » Chiringuitos internacionales

Chiringuitos internacionales

7 de Enero del 2013 - José Luis Peir García (Piloña)

Cuando una gran empresa española con fuerte penetración en terceros países -casi siempre en vías de desarrollo- sufre nacionalizaciones, se activa una inercia informativa y de opinión generalizadas que a mi parecer van presas de cierta visceralidad y escasa reflexión.

Supongo que hay mecanismos legales internacionales que amparen los derechos de unas y otras partes, pero no es ese asunto el que me trae, sino la formación a pie de calle, animada por los medios, de una especie de hinchada a favor de la empresa nacional; "la roja". A mí, esas empresas, de telefonía, hidroeléctricas o de hidrocarburos, o lo que sean, no me parecen un bien español, lamento decirlo, pero es lo que siento. Ni alcanzo a comprender que beneficio obtengo yo con que esas corporaciones estén o no en Sudamérica o África Ecuatorial, un decir. Ellos son los culpables de que paguemos más caras las redes de telefonía que las naciones de nuestro entorno, de que la tarifa eléctrica haya terminado por acuñar el castizo adjetivo de "tarifazo" y de que los combustibles, en fin; los combustibles...

Sus cuentas de resultados no afectan significativamente al problema del paro, y sus empleados, aquí, en España, no gozan en términos generales de singulares privilegios. Seamos serios, la penetración en otros estados de estas compañías tiene un gran valor comercial para una élite, una casta restringida en la que, para colmo, terminan accediendo ciertas cabezas políticas en pago a favores recibidos. Con nuestros tarifazos y nuestra atención al cliente patética estamos sosteniendo este tinglado. Me importa un bledo que les nacionalicen, conmigo no va. Ya lo he dicho.

Cartas

Número de cartas: 49673

Número de cartas en Abril: 42

Tribunas

Número de tribunas: 2195

Número de tribunas en Abril: 1

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador