Dentistas y otros negocios de interés
Es curioso observar cómo se ha puesto de moda llevar alambres en la boca, hasta tal punto que además te ponen otras piezas de colores.
El negocio de los dientes da tanto de sí que, sea lo que sea lo que tengas, con 3.000 euros pagados en cómodos plazos te lo arreglan. Incluso si «no tienes» nada en los dientes, con este importe te harán feliz poniendo alambres por doquier.
Si además tienes la mala suerte de tener una ex mujer a la que le gusta gastar lo que no tiene, y además confluye un dentista con muy poca (o menos) ética, y además un diagnóstico dudoso (porque sólo él ha sido capaz de verlo) y añadido a todo ponemos tres años por el medio... el resultado es que te tomarán el pelo.
A todo esto no te tomes la molestia de buscar un dentista legal, quiero decir legal (aquel que denuncia a otro que realmente no mantiene un nivel ético mínimo). Es tal el nivel de compadreo y protección entre ellos que cuando pides la realidad por escrito para llevarla al juez, te la niegan o simplemente te dicen que no irán a ningún sitio a defenderlo.
¿Que solución tenemos? La verdad es que son pocas, por no decir casi ninguna. Todo lo más, tomarte el tiempo de escribir cartas, publicar en blogs, denunciar en todos los sitios posibles, pero con pocas esperanzas de conseguir algo.
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