Vergüenza para los cazadores
Sí, vergüenza, aunque no creo que sepan lo que es, porque si estuvieran al corriente no harían lo que hacen. Y no me refiero a la caza en sí, por mucho que me parezca una costumbre bárbara y medieval, completamente desfasada para el siglo XXI. Me refiero a su comportamiento en general. Me explico: ¿es de recibo ir un sábado por la tarde a un pueblo a disparar hacia las casas? No ya sólo por el hecho de que sea ilegal cazar en población rural, es que está tajantemente prohibido disparar hacia viviendas. Pues, bien, eso es justo lo que pasó ayer delante de mi propia casa. Estaba yo por la tarde en el salón con mi familia, disfrutando de la chimenea en medio de la ciclogénesis, cuando veo gente fuera. No sólo eso: veo cazadores, con sus escopetas y su perro, que se encaminan a un cueto que estará a unos 200 metros de mi casa, justo detrás de la de mis tías. Cuál sería mi asombro cuando veo salir corriendo a un jabalí por delante de mi casa y, acto seguido, oigo que comienzan a disparar, y no una, hasta cinco veces por lo menos y en dirección a la casa. Para agravar las cosas, justo al lado de la vivienda está la caseta de la perra, que vieron de sobra y aun así dispararon hacia allí. De hecho, eran tan conscientes de que lo que hacían no era legal que hasta se pararon a recoger los casquillos y a sacar una bala que se clavó en una de las estacas del prado. Fuimos al cuartel y nos dijeron que ya había habido quejas sobre las prácticas de estos mismos individuos y de sus compañeros, pero que no pueden hacer nada si no los pillan en el acto. Pues, bien, mientras tanto, estamos a merced de un grupo de chiflados con escopetas, que no tienen ni un miramiento a la hora de disparar sea donde sea y que, además, saben que lo están haciendo mal, y no les podría importar menos. Ahora yo me pregunto: ¿qué tendrá que pasar para que les retiren las armas y los permisos? ¿Qué clase de instituciones dan licencias para tener armas a este tipo de gente y no hacen nada ante las quejas de la ciudadanía? Opino que una persona o un grupo de personas que han sido denunciados varias veces (y seguro que no todas, porque la gente tiene miedo a las represalias) no deberían tener acceso a una licencia. Vergüenza para los cazadores, inconscientes e irresponsables y orgullosos de serlo, y vergüenza para unas instituciones que sólo se preocupan de lo que recaudan con las licencias de caza, sin pensar en a quién se las están dando.
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