Ecologistas, llobos y mentiras
El sábado 19 de enero se celebró en Laviana un debate organizado por el partido político EQUO para hablar de los problemas de la ganadería y los lobos. Para empezar, los organizadores no pusieron un documental que estaba anunciado en el programa, según los organizadores, por «fallos técnicos». Más tarde nos enteramos de que no lo pusieron porque en el documental salen los testimonios de los vecinos de Sobrescobio afectados por los daños de los lobos y a los organizadores no les gusta ver que la gente de los pueblos hable y diga lo que les pasa. Así que ahora estos ecologistas a la censura la llaman «fallo técnico». Ésa es la primera mentira. Luego el señor Varillas, que estaba anunciado para hablar, no se presentó porque, al parecer, estaba en una reunión con ganaderos en Burgos, cosa que dudamos. Anda que no hay días para reunirse. Sospechamos que no quiso venir. Eso sí, el señor Varillas mandó previamente a los periódicos sus «ideas» para la ganadería asturiana, que algunos ya conocemos y que se basan en lo que ahora se llama el «reasalvajamiento» y que consiste en repoblar los montes con bisontes y con la fauna salvaje de la Prehistoria y, mientras, que nosotros quedemos en casa haciendo «teletrabajo». Después viene la estrella invitada, uno que dicen que es naturalista pero más bien es naturalisto. Es telepredicador porque ahora es todo tele, teletrabajo de Varillas y telepredicación de Luis Miguel Domínguez. Vive de telepredicar y de convencer a la gente de las grandes ciudades de las bondades del lobo. Para ello se disfraza a veces con un collar de carranques al pescuezo y anda aullando por el Youtube. Y va por los bares de Madrid buscando gente para que aúlle con él como si fueran lobos, además de que algunos de sus amigos ecologistas andan promoviendo campañas de boicot a los productos agroalimentarios de los ganaderos asturianos. Luis Miguel se cree que es el sucesor de Félix Rodríguez de la Fuente, pero nosotros más bien creemos que lo es de Ruiz-Mateos, el de «que te pego, leche...» que andaba por los juzgados disfrazado defendiendo «lo suyo». Luismi es colaborador, como Belén Esteban y otros de la farándula, en un programa de la tele cuatro que habla de apariciones y fenómenos paranormales y que se llama «Cuarto milenio». Así que estamos buenos: un ecologista, el del teletrabajo, quiere que volvamos a les cavernes con los bisontes de la Prehistoria; y el otro, el telepredicador, a la Edad Media, con los montes infestados de lobos que no se podía uno arrimar al bosque si no querías que te comiesen. Después intervino otro ecologista que se dedica a contar los lobos, un tal Alberto. Ése es más científico, pero no sabe que en los montes vivimos personas que tenemos no sólo ganado sino que somos propietarios en comunal y que sin contar con nosotros no va a ser posible conservar. ¿O quieren conservar el monte a base de estudio científico hecho desde las oficinas de la Universidad y echando a la gente? Luego estaban dos ganaderos: uno de ellos, Valladares, es científico ecólogo, pero es de los buenos y de los que saben más porque además tiene ganado. Y el otro es Eloy Rozada, de Porrúa, que es ganadero bueno, honrado, trabajador e inteligente. Lo que dijeron estuvo muy bien dicho. Pero no salió en ningún medio de comunicación al día siguiente. Las palabras de estos ganaderos, como los xatos, les oveyes y les cabres y como el vídeo de los vecinos de Soto de Agues, comiéronles los llobos –y estos ecologistas de medio pelo que quieren salvarnos llevándonos al salvajismo– porque no salieron en ningún periódico. Si empezamos mal con el debate, acabamos peor. Con dos guindes del señor que anda fotografiándose con carranques al pescuezo, el señor Luismi Domínguez, que viene a decirnos a los asturianos lo que somos y que Asturias es tierra de lobos (ya y Madrid de osos y madroños, no te jode...) y que la probe Caperucita «era una grandísima hija de puta». Y eso es todo para lo que dio el debate. Y ya que los medios no lo recogieron, aunque nosotros no seamos ni periodistas, ni naturalistas, ni andemos por la tele, queríamos decirlo a los asturianos, para que vean el nivel de los ecologistas que quieren «reinventar» la ganadería en Asturias. Ya no sabemos qué es peor, si que los lobos anden por toda Asturias desde el monte hasta la playa o que estos ecologistas anden por les televisiones contando tales barbaridades.
Amable Fernández y ocho ganaderos más
Sobrescobio
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