Profesionalidad en los servicios públicos
El pasado domingo falleció mi tía carnal a una edad muy avanzada, en el mismo lugar en el que había vivido sus últimos ocho años, la residencia de ancianos del Naranco, dependiente del ERA.
El tránsito entre la vida y la muerte no siempre resulta rápido y sencillo, sino que en ocasiones consiste en un lento e inexorable declinar en el que cada vez se necesitan más cuidados y atenciones. No careció de ninguno de ellos nuestra allegada gracias a la constante diligencia de todo el personal de la residencia del Naranco, que con su amabilidad y profesionalidad consiguió incluso hacer sosegados los siempre dolorosos momentos finales de un ser querido.
El reconocimiento al trabajo bien hecho podría e incluso debería quedarse en el ámbito privado de los afectados, pero en unos tiempos en los que parece que estimamos poco la importancia de unos buenos servicios públicos y la labor de quienes prestan esos servicios, consideramos una obligación moral difundir nuestra experiencia familiar como reconocimiento a la labor de las limpiadoras, auxiliares, enfermeras, asistentes sociales, celadores, terapeutas y director de la residencia del Naranco.
Mercedes Amodia Gómez, Oviedo
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

