El peatón que cruza el paso de peatones en verde es bobo de baba
No hay más que ponerse en la acera a la altura de un semáforo y ver cómo la gente que llega mira a los lados, de uno en uno o a los dos a la vez (si tiene estrabismo exotrópico), para ver si vienen coches.
Ese muñeco que está metido en una caja con luz y se pone «verde» o «rojo» piensan que es un político al que pillaron poniendo el cazo.
Una cosa te queda clara: o eres el tonto del pueblo o ellos son más listos que «el tesorero». Y como tantas otras acciones en esta sociedad ejemplar, servirán de muestra para que los niños crezcan en valores.
Lo que últimamente está creciendo es el número de peatones que se atropellan (lo digo así porque las más de las veces da la impresión de que buscan ser volteados, espero que no sea la leyenda urbana de los que buscaban que los atropellaran para cobrar del seguro...).
Y la alarma salta cuando el resultado es de fallecimiento.
Volvemos, entonces, al discurso de que el que lleva el arma mortal es el conductor y, por lo tanto, el asesino. ¿Somos conscientes del problema que se le presenta al conductor cuando pilla a un peatón, aunque éste pasara en rojo? Se le mirará hasta la huella del zapato por si pudo resbalar al pisar el freno. Y pobre de él si se le encuentra alguna irregularidad. Y eso si consigue demostrar que él tenía el semáforo verde.
Al atropellado no: ni sopla, ni se le multa (recordemos que es el más listo...).
Hace unos días leía que se va a empezar a multar a los peatones que no crucen por semáforos en verde. Que no lo habían hecho antes porque estaría mal visto (cómo va a estar bien visto en un mundo de daltónicos).
No sé si es para reír o para llorar, pero de cualquier manera, con la necesidad de financiación que tienen los municipios, ¿cómo no se les ocurrió antes a nuestros representantes?, ¿tienen miedo de que no los voten? (si total ya, un poco más...)
¡A que no se atreven!
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