La Nueva España » Cartas de los lectores » Aquí nadie se entiende

Aquí nadie se entiende

25 de Marzo del 2013 - Francisco Nieto (Colunga)

Quiero hacer en este escrito algunas reflexiones con relación al modelo de sociedad que tenemos y las consecuencias que de ella se derivan. Entiendo que para denominar a una sociedad democrática ésta debe apoyarse en valores humanos que, una vez interiorizados por sus miembros, se pongan al servicio de los demás a través de sus distintas aportaciones. Esto se deriva de la problemática existencial del ser humano. El género animal actúa por instinto, a diferencia del género humano, que necesita del otro para vivir. Entiendo que la mayor parte de la sociedad no es consciente de esta realidad y cuando, por ejemplo, se les pregunta el motivo por el que trabajan, nos contestarán que para mantener a los suyos, cuando en realidad están trabajando para los demás y éstos trabajan a su vez para él. Hay una interacción de servicios. Siguiendo esta filosofía hay que tener en cuenta que, en ese intercambio de valores, en muchas ocasiones se produce un chantaje de los mismos en cuanto a su valoración. Cuánto mejor sería que, cuando nos acercáramos al otro para solicitarle un servicio nos encontráramos a una persona que nos satisficiera con sinceridad nuestra necesidad y, por lo tanto, quedaríamos agradecidos de su servicio comprometiéndonos, en un acto de responsabilidad, a servir a otro con la misma intencionalidad. De esta forma se teje un sistema social humano que ayudaría a mejorar nuestra salud mental ya que, en lugar de dudar del otro, por el que tememos ser engañados, encontraríamos la solidaridad que mitigaría nuestra soledad existencial.

Nos hemos desviado de estos principios fundamentales, como demuestran actualmente la crisis económica y de valores que padece nuestra sociedad. Puede servir de ejemplo el hecho bíblico que narra el Antiguo Testamento de la torre de Babel. Aquí nadie se entiende: los economistas critican la situación, pero no dan respuestas objetivas. El sistema financiero se aprovecha de la situación haciendo verdaderos estragos y los políticos, con una actitud narcisista, se mantienen en el escenario con un discurso engañoso para el pueblo. Los miembros del Gobierno llaman antisistema a los grupos de presión y no considera como tal al sistema financiero que, como arteria principal, ha destrozado el sistema productivo.

Las instituciones del Estado se encuentran gravemente deterioradas cooperando activamente para destruir el sistema. Ante tal panorama se deberían ir creando a la par unas normas encaminadas a la solidaridad de los componentes de la sociedad. Se necesitaría una verdadera revolución cultural para que cada miembro de ésta sea protagonista de forma consciente de su destino encarnando los principios fundamentales citados en esta reflexión en cuanto a la humanización de la sociedad.

Cartas

Número de cartas: 49716

Número de cartas en Abril: 85

Tribunas

Número de tribunas: 2196

Número de tribunas en Abril: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador