Enorme estupidez humana
En unas manifestaciones del abogado Ángel Pelluz, en un escrito de defensa en un juicio contra cuatro supuestos "neonazis", acusados de apalear a un mendigo, expuso que la "vagancia" le lleva a añorar la Ley de Vagos y Maleantes aprobada en época franquista. Insistiendo al propio tiempo, que a los indigentes hay que apartarlos, pues "no son personas humanas" sino "cánceres para la sociedad", y que la vagancia --sigue argumentando-- no está recogida en la Constitución.
Añade, asimismo, en su exposición el señor letrado defensor que, "hoy empieza a resurgir en círculos políticos que tienden a prohibir la mendicidad, plaga de nuestras ciudades porque hay nostalgia de tiempos pasados", para continuar reconociendo echar en falta la mencionda Ley aprobada en 1933.
Según el fiscal jefe de Madrid, la Sala juzgadora deberá ahora mandar el contenido de las declaraciones a un juzgado de Instrucción para que investigue los hechos o bien los pase directamente a la Fiscalía de Madrid.
Somos muchos los que creemos que es lo justo en este caso, al tiempo que le decímos al señor Pelluz que aunque la vagancia no esté reconocida en nuestra Carta Magna, tampoco lo está la estupidez humana y, sin embargo, no obliga a nadie a comportarse como un necio y un insensato.
Y, además, este abogado debería recordar, así como otros muchos que desgraciadamente piensan como él, que la palabra dignidad sí aparece muy claramente en nuestra Constitución.
Que le vaya bonito, abogado.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

