Las tertulias y... más
Últimamente proliferan las tertulias televisivas y radiofónicas que, mediante discusiones de tipo político y sentimental, no hacen más que crispar, con sus opiniones enconadas al sufrido espectador. Los hay de derechas, de izquierdas y algún que otro de centro, algo difícil a estas alturas de la política que se sitúan de forma que puedan sacar «tajada», de los que estén en el poder, según las circunstancias del momento.
Repasando un poco la historia, remontándome a los primeros años del siglo pasado, saco la conclusión bastante fácil de comprender.
La ruina que padecimos y padeceremos está bien clara. La izquierda es la culpable de todos nuestros problemas, a saber. Mientras están en el poder, la situación parece que está calmada, pero cuando pasan a la oposición, no saben perder y se lanzan a lo único que saben hacer; no colaborar con el Gobierno de turno para, entre todos, buscar en lo que cabe, el bienestar de España.
Todos estos de izquierda, con la colaboración con los sindicatos de clase, la llamada Izquierda Unida, que será de izquierda, pero no unida, vemos las vergonzosas actuaciones hasta llegar al mismo Parlamento y sus aledaños. Ese tal Gordillo, que por cierto hay algunos que piensan como él, afortunadamente pocos, que si los añadimos al PSOE que suelen ser un poco «demócratas, cuando están en el poder, y unos miles de indignados, que por cierto, no veo en esas algaradas callejeras, los que de verdad estarían indignadísimos, merced a los últimos gobiernos que tuvimos que soportar.
Pasando por Felipe González, con el remate de Zapatero, que creo que fue el que nos pegó el tiro de gracia a los españoles, con sus desvergonzada política. Cuando veía inminente su caída, debió de pensar, él y sus secuaces, la famosa frase de... para lo que me queda en el convento... y eso nos llenó de podredumbre, no al PP, sino a toda España.
El partido, hoy en el poder, nos está tratando de sacar de esta situación, pero, ¿a qué precio? Pues al precio que tenemos que pagar todos los españoles; sobre todo, los de siempre. De momento todos los que nos llevaron a esta situación, todos «colocados», que es de lo que se trata.
Si aquí los poderes fueran independientes, la mayoría de éstos no tendría lo que se dice en términos taurinos ni «un pase».
Rajoy debería poner, al legislativo, al ejecutivo y al judicial en el lugar correspondiente, completamente independiente y a que apliquen la justicia sin ninguna clase de trabas políticas; no como ahora, que hasta están en las instituciones democráticas, hasta alguien afín al terrorismo. ¿Pero que es esto?, acaso una tomadura de pelo.
¿Y el dinero que se abona a los sindicatos en forma de subvención, para la formación profesional? de verdadera vergüenza.
En mis años jóvenes yo tuve un contrato de aprendizaje, era por cuatro años y la empresa en la que trabajaba me pagaba un salario, bastante pequeño, pero que servía para llevar algún dinero a casa, que buena falta hacía.
Cuando se salía de allí, tras los cuatro años, estábamos preparados para colocarnos en cualquier empresa, pues ya teníamos una experiencia que es la que piden ahora a esa juventud que anda callejeando todos los días en busca de colocación y que al no tener experiencia, pues eso, paro.
Al parecer, a algún «iluminado» aquel sistema le pareció Franquicia y lo rechazó en su momento. Ahora andan por ahí deambulando en espera de un contrato que no llega. Lo que es seguro es que una mayoría llegará a la marginación, cuyos responsables de esta generación «perdida» o están contando nubes desde la hamaca, o colocados en Estados Unidos, merced a nuestros impuestos. De seguir así, seguro que es no merecer otra cosa por la cerrazón de muchos, que no acaban de comprender que los gobiernos de izquierda no llevaron mas que a la ruina. Pero si es lo que queremos la mayoría... Para eso se nos llena la boca de «democracia».
Alberto Sorbidas Menéndez
Oviedo
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