Programa social de vacaciones del Imserso y pensiones
Con la finalidad de paliar las consecuencias que en materia de empleo produce el fenómeno de la estacionalidad en el sector turístico del país, procurando mantener el mayor número de puestos de trabajo y dinamizar la actividad económica de los núcleos y de las zonas turísticas, el Imserso tiene establecido el programa social de vacaciones destinado a personas mayores incorporando este colectivo en las corrientes turísticas.
El azar y la diligencia de Viajes El Corte Inglés dispusieron que como solicitante en reserva pudiese acceder a una de las plazas vacantes a Isla Cristina, en Huelva.
Después de cruzar España por caminos de hierro, ahora AVE volador, una alegría desbordante con un «aquel» de incertidumbre fluye entre el grupo de personas que arribamos Isla Cristina con la ilusión de disfrutar durante unos días de pequeñas aventuras entroncados con la cultura, el conocimiento y, cómo no, aliñados con momentos de placer y alegría, alejados de la rutina del pueblo o de la ciudad de residencia.
El viaje, perfectamente planificado y organizado, culmina con la llegada al hotel Barceló (cuatro estrellas), donde un personal altamente cualificado, dirigido con soltura, pese a su juventud, por la señorita Cristina, nos acoge con un despliegue de atenciones y sentido del buen hacer en sus espaciosas y bien cuidadas instalaciones, ofreciéndonos un apetitoso «bufé» de llegada, amplios aposentos, con preciosas vistas, antesala premonitoria de que la estancia sería alegre y placentera, como así fue.
Bien pronto, al día siguiente, las delegadas de Mundo Senior, simpáticas, atentas, generosas en la exposición y las explicaciones, detallan un abanico de rutas y excursiones que se abren por Isla Cristina y otros lugares de los muchos bellos e interesantes que configuran la provincia de Huelva. Incluyendo escapadas a Portugal y Sevilla.
Por libre, «los taxis excursión», coches de alquiler, y en el hotel, gimnasio, saunas, clases de baile, campeonatos de petanca, billares y otros entretenimientos.
Toda Huelva con sus gentes y sus pueblos configura un paraíso. Sus mares, sus costumbres, sus gambas, las coquinas, sus pescaítos, Jabugo, el mejor jamón del mundo, la historia del Descubrimiento, su Nobel y la dulzura de Platero, el arte, los museos, el talento, su baile, su cante, su devoción, el Rocío, las cofradías, sus chirigotas, espacios naturales, sus aves nómadas peregrinas, especies de la fauna protegidas y en libertad, los Carnavales, deliciosas fresas, golosa repostería, singulares edificios, largas y abiertas playas de finísima arena, sus esculturas, los esforzados pescadores, buena cocina, sus gentes afables; se nota en su expresividad la importancia de la luz que cubre los espacios, sus marismas, la impresionante sensación ecológica del parque natural de Doñana, la Universidad, puertos deportivos, el golf, su importante industria pesquera, sus lonjas, sus monasterios, y más y más, como la belleza deslumbrante encantadora que va y vuelve cada día de sus coloridas esplendorosas puestas de sol... Allí todo es luz.
Doblando el mapa se besaría con el mar Cantábrico. Con otro paraíso natural: Asturias. Mi Asturias.
Huelva la observé como una provincia dinámica, con fortaleza económica y un placer para los sentidos, plena de sutil encanto. No puede extrañar que toda ella y uno de sus pueblos más atractivos, más importantes, Isla Cristina, sea uno de los elegidos cada año por miles de visitantes del Imserso, en épocas bajas y, por supuesto, en las altas, ya por libre. Zonas nuevas, con vías amplias, y muy a mano lo necesario.
Personas pululando por los pueblos, consumiendo en sus diversos y variopintos establecimientos, aportando valor, dando vida y actividad a una provincia que con tanta amabilidad nos acoge. ¡Justa reciprocidad!
Todo esto, extraordinario, muy bien. Aunque, sin duda, abatidos por la congelación y la disminuida actualización de las pensiones. Tenemos la esperanza puesta en que los gobernantes reconsideren su postura. Que respondan, como es de ley, a nuestra demostrada solidaridad. ¡Son nuestros fondos! Constituidos por nuestras aportaciones durante muchos, muchos años de cotización, de trabajo y esfuerzo. Es nuestro modesto patrimonio, puesto en sus manos, con la sagrada finalidad de ir devolviéndonoslo poco a poco, mes a mes y, como es natural, con intereses actualizados, cuando menos, con el IPC. En eso quedamos, ¡no lo olviden!
Estamos de vacaciones. Suena la orquesta, el vocalista interpreta bellas melodías del ayer y del hoy. Gente que baila con gracia, salero y tronío. «Los años son luz que alumbra el camino». Otras observan. La brisca, la tertulia y el fútbol ocupan el tiempo.
¡Qué bello es vivir de mayor! Comprobar que no todo es tragedia, no todo funciona mal. Isla Cristina, Huelva entera, Imserso, Mundo Senior, hotel Barceló, actuando a niveles de excelencia, como un todo, conceden entre la convulsión que existe en el país, a la que no somos ajenos, merecido toque de felicidad e ilusión a los mayores.
En silencio, la noche avanza, nos anuncia el obligado descanso de tantas vivencias inolvidables, cuyo recuerdo nos acuna como susurro de una dulce nana.
¡Gracias por facilitarnos unos días de placentero descanso!
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