Consumo, producción y responsabilidad
No es que el sistema no funcione, sino que ha caído en manos irresponsables. «La verdad nos hará libres», ciertamente, la ética de la verdad debe primar sobre la culpa. No vamos a encontrar la solución culpando a otros, porque lo único que conseguiríamos sería seguir esclavizados por el problema. Todos somos diferentes, pero el hecho relevante es que todos tenemos el mismo derecho a existir y aprender de los errores para buscar soluciones. Eso es lo que nos debe dar la democracia: una solución valida para todos. La democracia veraz nunca busca culpar al otro, sino soluciones de futuro. Desde que hace millones de años aprendimos a golpear un hueso con otro para sacarle el tuétano, no hemos parado de buscar el desarrollo tecnológico en busca de un destino que, desgraciadamente, no enfocamos más allá de un tiempo que, a veces, tan solo es el día después. Ni siquiera enfocamos el hecho de que dejamos nuestros logros (buenos o malos) a las generaciones venideras y que esa es nuestra responsabilidad. Somos seres gregarios, y siempre surge quien quiere acaparar todos los logros del grupo porque cree que con ellos puede comprar la libertad. Acapara bajo su poder las herramientas y los medios de producción y, de esa forma, alcanza cierta libertad convertido en quien decide sobre que medios de producción deben usarse y que productos realizar para que sean elegidos y comprados en el mercado. Es ahí, en el mercado, en ese intercambio de necesidades y capacidades, donde comienza el sentido democrático: elegir y revalorizar el producto más demandado dando riqueza a su productor. Pero aún habrían de pasar miles de años hasta que los ciudadanos pudieran elegir a sus dirigentes democráticamente. Sin embargo, actualmente, el sistema nos conculca la libertad de elegir y premiar al productor porque el propio sistema nos separa de nuestro poder económico para consumir, negándonos el derecho al trabajo que era quien nos lo daba. Sin ese reparto equitativo del poder económico en base a la empleabilidad de todas las gentes para contribuir a un sistema productivo competente, el sistema se hace ineficaz e irresponsable. Las personas deben estar preparadas culturalmente y bien formadas profesionalmente para ejercer de forma responsable, tanto el acto de elegir productos como el de producirlos, y también el de elegir gobernantes que busquen soluciones sin culparse los unos a los otros.
El desarrollo tecnológico global nos trae Desempleo Tecnológico y cambios en la clase asalariada, o se enfoca este hecho o caemos en la irresponsabilidad. No soy experto, pero creo en la necesidad de que un Banco Mundial distribuya una Renta Básica universal que dinamice un sistema liberal. «Hay rumores sobre la creación de un banco de desarrollo BRICS para apoyar a las economías emergentes. Esto es muy interesante teniendo en cuenta las últimas novedades en Chipre y la Unión Europea». Quién tenga mercado interno y atraiga a los productores a su campo: gana; quien se convierta en mercado externo y no atraiga a los productores: pierde. El sistema exige regulación y consumo interno no basado en subprime, ni en burbujas inmobiliarias sin futuro, ni en extraños paraísos bancarios, todos asuntos que sólo beneficiaron a algunos sin liberalizar el sistema, y que, a la postre, sí empobrecieron a todos.
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